¡Qué buena mancuerna!

Los artistas se presentaron anoche en el Auditorio Banamex para deleitar con sus melodías a sus fieles admiradores.
Enrique Guzmán hizo vibrar.
Enrique Guzmán hizo vibrar. (Jorge López)

Monterrey

Uno es irreverente y el otro nostálgico, pero los dos le cantan al amor, hablamos de Enrique Guzmán y Alberto Vázquez, que ayer demostraron que siguen manteniendo ese instinto rockero y seductor.

Los dos intérpretes por separado se presentaron ayer en el Auditorio Banamex para contagiar con su ritmo a miles de regiomontanos que recordaron sus años mozos.

Pasadas las 21:00, el primero en pisar el escenario fue Enrique, quien empezó la dulce velada con “Mi corazón canta”.

“Gracias mucha gente me pregunta por qué vengo tanto a Monterrey, pues porque me tratan a toda madre”, dijo entre risas el padre de Alejandra Guzmán para después complacer rápidamente con “Más”.

El artista demostró su sentido del humor al hacer comentarios irreverentes con los que hizo carcajear al público en más de una ocasión.

Una producción de luces multicolor, diez músicos y seis coristas encabezados por el cantante y director musical Beto Castillo acompañaron a Enrique Guzmán durante su show, en donde además deleitó con “Tu cabeza en mi hombro”, “Gotas de lluvia” y “Cien kilos de barro”.

Después de “Acompáñame”, “Payasito” y Cariño y desprecio”, tocaba el turno de Alberto Vázquez; a las 22:40 apareció frente a los regios  para poner su toque romántico.

Ayudado por un tanque de oxígeno, pero fiel a su estilo, abrió la segunda parte de la velada con “16 Toneladas”.