Los "Boys" las enloquecen

Backstreet Boys terminó su gira mundial con miles de regias que abarrotaron el Auditorio Banamex para volver a ver a sus ídolos de los noventa.

Monterrey

Aunque se tardó poco más de 40 minutos en arrancar, la máquina del tiempo regresó a miles de regiomontanas hasta finales de la década de los noventa con la música de Backstreet Boys.

Con el kit completo que les permitió emprender este movido viaje; camisetas, gorras, pañuelos y demás artículos con la imagen de Nick, Kevin, A.J., Brian y Howie, sus pacientes seguidoras los recibieron a todo pulmón con gritos ensordecedores que retumbaron en todo el Auditorio Banamex.

Sin parafernalia o una impactante producción, la que fuera la boy-band más representativa de su género aceleró este singular domingo con “The call”, tema que sirvió sólo de calentamiento para la gran turbulencia que provocarían en el último concierto de su gira mundial.

“Vamos a tener un gran espectáculo esta noche porque es el último de nuestra gira. Las amamos, amamos este país tan maravilloso”, dijo Nick Carter al saludar al efusivo público.

Ya fuera primero vestidos de etiqueta con trajes en color azul o bien, más cómodos con jeans y camisetas estampadas, los cantantes demostraron que, a su edad, aún logran desatar bajas pasiones con sus movimientos sobre el escenario.

“Don’t want you back”, “Incomplete” y “As long as you love me” siguieron dentro del repertorio, en esta última repitiendo la coreografía que volvieron clásica en el video musical que marcó el inicio de su carrera discográfica.

“Ustedes son increíbles, nos han regalado más de 20 años de alegrías y de un cariño sin precendente. Voy a presentarles a cada uno de mis compañeros porque somos cinco Backstreet Boys”, dijo nuevamente al micrófono Nick Carter para dar paso al resto de los integrantes.

Entre las canciones que formaron parte de este reencuentro entre Backstreet Boys y Monterrey sobresalió “Nunca te haré llorar”, sencillo que en aquellos años se aventuraron a grabar en español como agradecimiento a la aceptación que ganaron en América Latina.

Los recuerdos de juventud continuaron con “The one”, “Shape of my heart y “I want it that way”, en la que la voz de los cantantes a veces se perdía no sólo por el mal sonido del espectáculo, sino por el coro monumental que formaron sus seguidoras. La parte final del viaje al pasado llegó con “Everybody” y “Larger than life”, dos de los temas clásicos que completaron una gran noche.