Bailan al ritmo del Grammy Latino

Con protestas a favor de la paz en México y un anuncio de Barack Obama se realizó la entrega del premio.

Las Vegas

Jorge Drexler, Paco de Lucía y el tema “Bailando” fueron los principales ganadores en la fiesta numero XV del Grammy Latino, que se convirtió en una plataforma para que cantantes y músicos alzaran la voz en contra de los hechos de Ayotzinapa y celebraran el anuncio que hizo Barack Obama sobre la reforma migratoria.

La participación de Calle 13 con el tema “El aguante” y sus frases en pro de las víctimas de Ayotzinapa, así como el deseo compartido de Marc Anthony al recibir el primer Grammy de la noche por Mejor Álbum de Salsa ¡Que viva la raza latina!, se convirtieron en la premisa de las demandas que se escucharían en la velada.

Durante el reconocimiento a lo mejor de la industria de la música, que se efectuó anoche en la Arena Grand del MGM Hotel, el público vibró con varios duetos, como cuando Camila unió su voz a la de Ricky Martin en el tema “Perdón”, y cuando Pablo Alborán y Jesse & Joy entregaron su sensibilidad al interpretar “Dónde está el amor”.

El humor en la ceremonia se hizo presente a través de la conducción que ofreció Eugenio Derbez, quien contó con el apoyo de Jacqueline Bracamontes, y tal como lo había anticipado, tuvo que correr varias veces al camerino para poder lucir algunos de los vestidos que le diseñaron para la ocasión.

Como toda fiesta de XV años las mezclas de ritmos y duetos fueron parte de la diversión, y así se constató con las ovaciones que el público ofreció, primero a Pepe Aguilar y Miguel Bosé al ritmo de “Siempre en mi mente” y después a Santana y Pitbull, quienes hicieron que la gente emulara sus movimientos cuando cantaban “Oye, como va”.

En tanto, en otra zona del auditorio, Pepe Aguilar y Conjunto Primavera no solo coincidían con el Grammy que llevaban en la mano, el primero por su grabación Lástima que sean ajenas y la agrupación por su disco Amor Amor, sino también por el gusto de saber que la reforma migratoria “ayudará a muchos paisanos que viven en alguna parte de este país” y por su deseo de que la situación de los normalistas “tenga una pronta solución”.

Las emociones fueron constantes en la fiesta del Grammy, pero hubo quien no pudo controlarlas; así lo evidenciaron las lágrimas de Mario Domm cuando estaba agradeciendo el premio que recibió Camila por su disco Elypse.

Aunque el momento que erizó la piel de los invitados se gestó cuando Joaquín Sabina presentó a su gran amigo Joan Manuel Serrat como “un artista mágico, genial, que representa la esperanza de una gran generación y que regala vivencias inolvidables”.

Segundos después apareció el honrado de la noche como La Persona del Año por la Academia Latina de la Grabación, y aderezando sus palabras con cierto humor, dijo que tenía dos dedicatorias.

“Ayer que me lo entregaron por primera vez lo ofrecí a todos los músicos que tratan de acompañarnos en nuestras vivencias y ahora lo quiero dedicar a todas las personas que me han ayudado para que esté está noche aquí; primero a mi madre por el esfuerzo que hizo, imagínense pesé 5 kilos y después al público, a ese anónimo que siempre nos acompaña, y sin él no seríamos nada”, expresó el compositor.