Viven del Electric Daisy Carnival sin Paul Van Dyk

Kshmr, Markus Schulz y Galatzia fueron algunos de los dj encargados de poner fin a la fiesta celebrada en la curva 4 del Autódromo Hermanos Rodríguez; los ritmos del ambiente hicieron efecto en ...

México

Cayó la noche y el rey búho que abrazaba el escenario principal del Electric Daisy Carnival despertó para vigilar a los asistentes, que mantenían su inquietud por disfrutar de la electrónica, a pesar de que desde mediodía se informó de la cancelación de Van Dyk.

Los beats hicieron un breve silencio. El noctámbulo abandonó su sueño y extinguió la oscuridad con una serie de ráfagas pirotécnicas que reanimaron a aquellos que el cansancio había consumido.

Porque  la fiesta arrancó temprano, a las 14:00 horas las filas de las cervezas comenzaron a formarse; era de esperarse que los estragos llegarían apenas se ocultara el sol.

Siete juegos mecánicos aceleraron el latir de los que osaron montarlos; si estaban ebrios las consecuencias eran desastrosas para el resto, pues no faltó quien escupió o estuvo a punto del vómito.

Los artistas quedaron de lado gracias a la majestuosa presencia de los cinco escenarios: un mundo resguardado por su rey, un jardín de flores, dos agujeros iluminados por pantallas de alta definición y una grabadora rodante.

Nicky Romero, Dj Snake, Axwell & Ingrosso y  Kshmr tuvieron la responsabilidad de despedir la fiesta con lo más pesado de su material.

La vieja escuela del trance tuvo su noche triste: desgraciadamente las alturas le jugaron mal a Paul Van Dyk la noche del sábado y lo obligaron a cancelar su participación en el Circuit Grounds.

A través de sus redes sociales se anunció que sufrió una caída durante el A State OF Trance y fue hospitalizado. Sin embargo, Markus Schulz tomó su lugar en el trono del género.

El escenario Dosequis fue hogar del twerking y las carnes rimbombantes, y Toy Selectah se encargó de que eso no cediera, pues pocos resistieron a su fusión norteña, cumbianchera y tribalera.

El Boombox Artcar, escenario ambulante que fue y vino decenas de veces por la Curva 4, apagó su motor entrada la madrugada del lunes con Galatzia & Geru.

El EDC recibió a los headliners con nubes cargadas, amenaza que no asustó a aquellas que quisieron presumir pierna con centímetros de tela. La corona de flores y colores chillantes completaron el outfit. 

La seguridad

Los festivales de música electrónica alrededor del mundo tienen la fama de ser alicientes para el consumo de estupefacientes, por lo que el EDC contó con tres los filtros para llegar al corazón de la fiesta, en los que elementos de seguridad privada inspeccionan a los visitantes con la intención de no permitir el acceso a armas, bebidas alcohólicas y drogas.

Desde que el Autódromo abrió sus puertas decenas de policías rondaron la puerta 6 (ubicada cerca del metro Ciudad Deportiva) cuidando que no se transitara con bebidas alcohólicas en la calle; sin embargo, las tienditas cercanas vendían cervezas en bolsas de plástico para disimular y evitaron que los compradores las ingirieran dentro de sus establecimientos para evitar las sanciones.