Rod Stewart, Ricky Martin y Laura Pausini listos para conquistar Viña

Las figuras internacionales son la carta fuerte del festival chileno este año. Ricky Martin será el encargado de dar inicio a las presentaciones musicales este domingo.
Ricky Martin.
Ricky Martin encargado de abrir Viña. (EFE)

Viña del Mar, Chile

El británico Rod Stewart, el puertorriqueño Ricky Martin y la italiana Laura Pausini son las principales figuras de la parrilla de artistas que a partir de mañana le darán vida a la 55 edición del Festival Internacional de Viña del Mar, el certamen musical más importante de Latinoamérica.

Con más de cien millones de discos vendidos, Stewart aprovechará la ocasión para mostrar en Chile su nuevo álbum "Time", pero también sus grandes éxitos que comenzaron a sonar en las radios en la década de los sesenta.

También se dará el gusto de contar con una banda de diez músicos, un grupo macizo de coros y la participación de al menos una decena de integrantes de la Orquesta Filarmónica de Chile, con quienes interpretará parte de su repertorio sentimental como"Have I told you lately".

Stewart será el encargado de abrir la jornada del 27 de febrero, oportunidad en la que podrá interpretar algunos de sus temas más célebres como "Da ya think I'm sexy?", "One Night Only", "Maggie May" y "Some Guys Have All The Luck".

Por su parte, el puertorriqueño Ricky Martin tendrá la misión de inaugurar este domingo el festival, en el que ya ha estado otras veces y sabe que es uno de los artistas preferidos del público chileno.

En Viña del Mar han trabajado con esmero para montar la colosal infraestructura que utiliza el artista en sus espectáculos, aunque en esta ocasión el tamaño del escenario será más moderado para no entorpecer la presentación de otros cantantes que esa misma noche participarán en el espectáculo.

La cantautora italiana Laura Pausini, galardonada con múltiples premios internacionales y con más de 70 millones de discos vendidos, hará cantar al público el próximo lunes en la segunda jornada del certamen.

Con diez álbumes grabados en italiano, español, portugués, inglés y francés, Pausini, que cultiva un estilo pop melódico, no tendrá problemas para domar al "monstruo" de la Quinta Vergara, como se conoce popularmente al público que asiste al recinto donde se celebra el festival.

Otros artistas que cantarán durante la próxima semana son el argentino Fito Páez, la mexicana Ana Gabriel y los españoles Raphael, Paloma San Basilio y Melendi.

También subirán al escenario el colombiano Carlos Vives, el dúo mexicano Jesse y Joy, los boricuas Alexis y Fido y los grupos chilenos La Ley y Los Tres.

Intercalada entre los artistas invitados se realizará la competencia internacional y la folclórica, que permite a jóvenes promesas mostrarse ante millones de personas que ven el certamen a través de la televisión.

Aunque esta parte del festival pasa casi desapercibida frente a tanta figura mundial invitada, no hay que olvidar que algunos temas que compitieron en Viña del Mar se convertieron posteriormente en éxitos mundiales.

Es el caso de "Laissez moi le tems", de los autores franceses Jourdan y J.C. Caravelli, que en febrero de 1973 fue interpretada en el Festival de Viña del Mar por el norteamericano Peabo Bryson bajo el título de "Let me try again".

Ese mismo año, la canción fue adaptada por el canadiense Paul Anka para que la cantara Frank Sinatra, que en diciembre de ese año la grabó y la inmortalizó en el tiempo.

La colombiana Shakira también pasó por Viña del Mar defendiendo a su país en 1993,con tan solo 16 años y totalmente desconocida para el público.

El jurado del certamen está formado por compositores, animadores de televisión y cantantes chilenos y extranjeros, muchos de los cuales adquieren el compromiso de subir al escenario para interpretar algunos de sus éxitos.

Entre los jueces se esperaba a la cantante mexicana Lucero, aunque finalmente canceló su asistencia tras la polémica que se generó cuando se conocieron unas fotos junto a su pareja con un animal muerto después de una jornada de caza.

La parte anecdótica del certamen es la elección de la reina del festival, su coronación y el posterior "piscinazo", donde las ganadoras aparecen ante la prensa con el traje de baño más pequeño que encuentran en los escaparates