Las bandas de rock se ponen el pie: Vadrok

Los integrantes del grupo se quejan de un entorno adverso para el desarrollo de nuevas propuestas, “todo se ha vuelto show business”, señalan.
El antecedente de Vadrok surgió de Reverb Vendetta.
El antecedente de Vadrok surgió de Reverb Vendetta. (Fernando Aceves)

Ciudad de México

La banda de rock pop Vadrok sigue adelante con sus composiciones y grabaciones pese a los grandes obstáculos que existen en la industria musical y de luchar también con otros grupos del mismo género que “se ponen el pie para que nadie despunte”. Actualmente, sus integrantes están en la promoción de su sencillo llamado “Un deseo”, incluido en su álbum digital y físico producido por Emmanuel Esquivel y lanzado por Warner Music.

El disco incorpora “Un deseo”, “Cuentos de Hadas”, “Trueno” y “¡Despierta!” entre otras canciones, y es el primer material del grupo lanzado al mercado físicamente y a través de los principales servicios de música vía streaming como iTunes, Spotify, Deezer, Google Play y otros.

Miguel Velázquez (voz, guitarra y piano), Diego Román (guitarra), Carlos Colín (bajo), y José Luis Ventura Gen (batería) van con todo para ofrecer al público una opción musical fresca y propositiva.

Como parte de su esfuerzo de promoción, la banda mexicana recién estrenó su videoclip con la canción “Un deseo” en las plataformas digitales. En esta grabación, los chicos tuvieron el apoyo de Pepe Alderete (Madame Recamier, The Thick Bones) y Joe LaPorta (Foo Fighters, David Bowie, Calle 13, Imagine Dragons).

Las composiciones de Miguel Velázquez —en la más reciente producción de Vadrok— acompañadas por los acordes creados por todos sus integrantes, atrapan al público y elevan su interés por repetir sus canciones y disfrutar de un más rock suave, melódico y brillante.

EL ORIGEN DEL GRUPO

El antecedente de Vadrok surgió de Reverb Vendetta (banda de surf instrumental) donde algunos integrantes comenzaron a experimentar con sonidos inapropiados a su género, por lo cual decidieron cambiar y enfocarse en la nueva tendencia del rock nacional. En 2011, Miguel, Diego, Carlos y José Luis mataron a Reverb Vendetta e impulsaron Vadrok incursionando por primera vez en el tema de las canciones.

La palabra de Vadrok viene de backdrop que es la cortina que cae y divide el escenario de la parte posterior. El nombre —con algunos cambios en las letras— surgió porque al salir al escenario, los músicos se olvidan de todos sus problemas y se entregan a su audiencia.

El grupo, cuyos integrantes fluctúan entre los 23 y 27 años, se conoció en “toquines en bares” del sur de la Ciudad de México.

Algunos de ellos no tenían banda, pero coincidieron en escribir la historia de su propia agrupación. Poco a poco fueron educando su oído y biblioteca musical hasta descubrir “que podían hacer mucho más”, dice Ventura.

En noviembre de 2013 los chavos del grupo presentaron su grabación casera Extended Play (EP) “Destellos de Luz”, cuya respuesta de sus seguidores los motivo a seguir adelante.

Con su corta trayectoria pero con gran calidad musical, Vadrok se ha ido ganando el reconocimiento de otras bandas con las cuales ha compartido el escenario, como La Lupita, Salvador y los Eones, JAP, Maskatesta, Eddie y Los Grasosos, Sr. Bikini, Los Viernes Swing-Band y La Tremenda Korte, entre otras.

Miguel Velázquez menciona en entrevista que el 2014 fue “un año clave” para ellos, pues aterrizaron sus proyectos con la producción de su primer álbum y, además, se dieron cuenta de la importancia de dedicar más tiempo a su obra musical.

Desde entonces, el cuarteto de jóvenes capitalinos tomó muy en serio la decisión de crear sus propias oportunidades, no esperar a que llegaran, y para darse a conocer mejor en el ámbito del rock contrataron un promotor y difusores de prensa y medios.

A sabiendas de que las disqueras no quieren apostar por artistas nuevos por no arriesgar el poco capital disponible, Vadrok está interesado en manejar su actividad como una empresa, la cual genere sus propios recursos e inversión. Miguel Velázquez señala que al iniciarse las bandas no reciben una retribución por sus tocadas, entonces se desesperan y “tiran la toalla”, pero ellos no quieren caer en la misma situación. Algunos de sus ejemplos a seguir en la forma de operar son Ejambre y LD.

Ya con su nuevo disco —de venta en Mix-Up, Liverpool, Sanborns y plataformas digitales—, la agrupación no espera ganar sino simplemente recuperar su inversión y lograr la aceptación del público.

Vadrok reconoce que la manera de capitalizarse es a través de los conciertos, razón por la cual buscan redoblar sus esfuerzos en presentaciones, aunque también las disqueras están actualizando sus contratos y solicitando un buen porcentaje de las mismas.

Aunado a su trabajo como músicos, Diego y Carlos trabajan en áreas de sus carreras profesionales y garantizan así ingresos para sus gastos personales, así como para financiar su trayectoria artística.

José Luis, que está dedicado ciento por ciento a Vadrok, está convencido que no hay vuelta atrás y que todos van en el mismo barco con dirección fija: “ser más conocidos”.

Su video “Un deseo” ya se reproduce en redes sociales y canales de televisión de internet y televisión por cable. El internet, por sí mismo, les ha dado también mayor alcance internacional, principalmente en Latinoamérica.

EL FUTURO

Luego del lanzamiento de su videoclip, el siguiente paso de Vadrok será armar una gira por El Bajío, Torreón, Yucatán y llegar hasta Ciudad Juárez.

Su siguiente disco ya lo tienen proyectado, así como el productor y el estudio de grabación, incluso las canciones que comenzarán a sacar a finales del 2016. Su intención a diferencia del pop —que arregla mucho las frases— es expresar en sus canciones situaciones que no estén a simple vista y formen parte de la realidad del público.

Aunque Vadrok tiene influencias de muchos grupos musicales como Caifanes y Soda Estéreo, en su último material comentan que tienen más aportaciones de dos discos en particular: el primario de LD y de una banda francesa que se llama M83.

Velázquez dice que no podrían partir de la nada, es “necesario basarte en algo”, y aclara “somos muy eclécticos en lo que escuchamos”. Oír muchos estilos de música les ha servido para definir su propio sonido. Como banda pueden experimentar, pero no salirse de cuestiones estéticas para no sonar a un disco “sin una línea”, dice Velázquez.

Cuando un grupo toca muchos géneros, consideran que no tiene una propuesta. Su último disco quiere sonar al rock de los Daniels y LD, pero hay elementos de toda la música escuchada a lo largo de su vida.

Aunque la definición de un estilo propio se hace con el paso de los años, Vadrok tendrá dos elementos diferenciadores en el arte musical: la estética de sus letras y la tendencia de sus melodías. Una de sus cualidades es crear ambientes instrumentales como el caso de su tema “Sabes”, que tiene influencia de un género postrock (género instrumental ambiental) que les gusta a los chavos, quienes al escuchar la letra se imaginan también la historia.

SOLIDARIDAD CON BANDAS NUEVAS

Para ellos, en el rock nacional hay diversidad, pero es un show business que ha decaído porque los empresarios quieren copiarse la oferta entre sí y hacer los mismos carteles. “Si los inversionistas hicieran otros festivales habría más variedad de géneros y oportunidades para las bandas nuevas”, dice Velázquez.

Como los inversionistas son muy cerrados, las bandas se desesperan y no llegan a ningún lado, agrega Ventura Gen. “Hay que apoyar más al rock, de buena calidad y con mucho potencial”. Velázquez dice que entre bandas tampoco hay abrigo, hay envidia y gente transa. “Eso le ha dado en la madre al rock mexicano”.

Entre tanta “mierda”, aclara, “nadie gana”. Señala que para darse a conocer se necesita mucho dinero e influencias, pero “si todos se respaldaran (empresarios, bandas, mánager, públicos y medios) el país crecería musicalmente y daría batalla a otros países importantes incluyendo a Inglaterra”, comenta el intérprete.

Desde la opinión de los integrantes de Vadrok, “hay mucho talento que se desperdicia”, pero aún así, con todo y ese entorno adverso, Miguel, Diego, Carlos y José Luis seguirán trabajando “pase lo que pase. Lo importante es ser profesionales”, dice Velázquez.