Travis ofreció un tiempo magnífico

El cuarteto escocés hizo un recorrido por su trayectoria musical y temas de su nuevo material discográfico, ayer en el Teatro Estudio Cavaret
El cuarteto escocés hizo un recorrido por su trayectoria musical
El cuarteto escocés hizo un recorrido por su trayectoria musical (Cortesía )

Guadalajara

Poco antes de las nueve de la noche, hora fijada para el concierto de Travis, el Teatro Estudio Cavaret ya vibraba con anticipación. A cada pausa de la música de ambientación, podían escucharse los gritos de los asistentes, muchos de los cuales se arremolinaban hacia las cercanías del escenario para poder tener una mejor vista del cuarteto escocés. 

Alrededor de las 9:10, Fran Healy, Dougie Payne, Andy Dunlop y Neil Primrose salieron con los acordes de “Everything at Once”, primer sencillo del disco del mismo nombre, su última producción discográfica y motivo de esta última presentación en nuestra ciudad. 

Del disco lanzado el pasado mes de abril, saltaron al 2001 con “Sing”, una de las favoritas de los fanáticos, quienes hicieron honor al nombre y tomaron las riendas hacia el final de la canción para corear al unísono el último coro, para el deleite y sonrisas de los integrantes de la banda. Y si “Sing” fue una invitación a cantar, “Selfish Jean”, la tercera pieza del setlist, fue una invitación general a mover los pies. Así, esta triada inicial configuraría el tono general del recital: canciones más suaves para cantar, otras con tempos rápidos para brincar y bailar, pasando por las canciones obligadas de sus más de 20 años de carrera y el debut en Guadalajara de sus últimas composiciones.

“Se siente tan bien volver”, comentó Healy al terminar la tercera canción. Travis es una banda que ha recibido un incondicional cariño por parte de los mexicanos y eso se demuestra por su reiterado regreso a los escenarios del país. Y el cariño es mutuo. “Ustedes son el mejor público del mundo”, fueron otras palabras regaladas a los asistentes, a quienes se les informó que el concierto estaba siendo grabado para formar un documental de su visita a México y “mostrarle a los fans en otros lados cómo viven los conciertos”. 

A pesar de que la mayor parte del público eran personas en la segunda mitad de los 20 años y muchas parejas que se abrazaban durante las canciones más lentas, público que probablemente los escuchó en 1999, año que la banda alcanzó su éxito comercial e internacional, también algunos niños disfrutaron del concierto. “Hay algunos pequeñitos en la audiencia, ¿cuántos años tienen?”, preguntó Healy, en sus características interacciones con el público, y recordó la historia de la siguiente canción en el set “My Eyes”, la cual escribió el día que supo que sería padre, y aprovechó para invitar a todos los presentes a vivir, ser felices y hacer el amor.

El punto más memorable de la noche fue, quizás, el momento en que el cantante se introdujo al público y cantó sobre los hombros de un valiente –y fuerte– fan. “Nunca he visto a mi banda en vivo, porque siempre estoy en el escenario haciéndolo”, dijo con su representativo sentido del humor, para así cantar desde el público mientras veía a sus compañeros tocando “Where You Stand”, la canción que más provocó el alzamiento de manos que buscaban tocar a Healy y celulares para inmortalizar el momento.
 
Después de 19 canciones, los escoceses se despidieron. Ante gritos de “olé olé olé olé, ¡Travis, Travis!”, Healy regresó por su cuenta para interpretar “Flowers in the Window” acústico, canción que siempre lleva un toque especial en vivo. Por ejemplo, en su última presentación, en el Teatro Diana, fue interpretada completamente a capella, en un desborde de emotividad.

El encore fue completado por “Magnificent time” de su último disco, canción llena de buena vibra que invita a alzar los brazos y bailar; incluso, los integrantes demostraron a los fans los pasos de baile a seguir, por lo que el Cavaret se convirtió en la pista para manos en el aire y luces de colores. “Why Does it Always Rain On Me?”, canción que los catapultó en México, cerró ese primer encore, para regresar por segunda vez con “Happy”, canción que capturó perfectamente el ambiente general de los asistentes y la banda, en una noche con tiempo magnífico compartido.