Santana entrega su corazón a regios

El artista se presentó anoche en la Arena Monterrey para deleite de sus fans.

Monterrey

Tres años de ausencia por Monterrey le fueron perdonados a Carlos Santana después de presentar en la ciudad un show lleno de poder y mucho corazón.

El famoso guitarrista de origen jalisciense presentó en la Arena Monterrey su The Corazón Tour, con el que trasladó al público hacia un recorrido por lo mejor de su música.

Con su característico sombrero tipo italiano oscuro, pasadas las 21:15 el guitarrista de 67 años salió al escenario tocando “Toussaint L’Overture”, en medio de una fuerte ovación de su público, que le hizo saber cuánto lo extrañaban.

“Gracias por estar aquí con nosotros, esta noche estoy muy contento de contar con su presencia. Desde que se inventó la electricidad él tocaba con nosotros y hoy está aquí”, dijo en son de broma para presentar a Gregg Rolie, quien desde los teclados acompañó a Santana en “Black magic woman” y “Gypsy Queen”.

Al ritmo de “Oye cómo va”, Santana inyectó su energía y levantó a quienes aún no se habían animado a ponerse de pie para hacerlos bailar.

“Cuando vengo acá una persona me dice ya se te olvidó de dónde vienes y es cuando yo respondo “No mames wey”, no se me ha olvidado nada, yo sé de dónde vengo y a dónde voy, yo estoy en tu corazón a donde tú vas, yo voy”, dijo antes de levantar una bandera mexicana en medio del escenario.

Desde ese momento la fiesta no paró en la Arena Monterrey y con “Foo Foo”, “Corazón espinado” y “Samba para ti” dio entrada libre a la locura.

En total fueron dos coristas y nueve músicos los que lo acompañaron en el vistoso escenario, que lució aún más el espectáculo musical.

A mitad de su show, aprovechó la presencia de los regios para reafirmarle su amor a su pareja, Cindy Blackman, quien además lo acompañó en la batería durante su concierto.

A diferencia de su último disco, titulado igual que la gira, esta vez Santana no requirió de tener ningún invitado especial para su presentación y es que su sola presencia y su energía para rasgar la guitarra, fue la fórmula perfecta para conquistar en el escenario.

Sin embargo, quien sí le robó por unos minutos el show fue la propia Cindy, quien deleitó con un solo de batería que se prolongó por espacio de cinco minutos, hecho que le fue reconocido por la multitud.

Su rock mezclado con ritmos latinos y un toque de jazz, continuaron durante la noche con “Blue Train” y “Jin-go-lo-ba”.

“Blackie Joe” y “Blues jam”, marcaron el final del místico espectáculo que el múltipremiado guitarrista regaló de corazón a su público.