Medio millón de cubanos espera a los Stones

"Todo cambia con el tiempo", dijo Mick Jagger, tras aterrizar en el aeropuerto José Martí, en referencia a la represión que sufrió el rock en la isla, luego de la Revolución de 1959 que llevó a ...

México

Medio millón de personas formarán parte del histórico concierto que ofrecerán los Rolling Stones en Cuba, tras superar décadas de prohibición a su música.

"Todo cambia con el tiempo", dijo Mick Jagger, tras aterrizar en el aeropuerto José Martí, en referencia a la represión que sufrió el rock en la isla, luego de la Revolución de 1959 que llevó a Fidel Castro al poder.

"En Cuba fueron escuchados a través de acetatos y alguno que otro dvd de manera clandestina, pero nunca tuvimos la oportunidad de escucharlos de esta forma. Que toquen en Cuba es una experiencia muy grande", dijo a Juan Pablo Becerra-Acosta, de MILENIO, un productor musical local.

Ante la trascendencia del espectáculo, obreros, técnicos y especialistas trabajan desde hace un mes en la Ciudad Deportiva de La Habana.

Decenas de mexicanos fueron incluidos para montar el escenario, audio, camerinos y luces de este concierto gratuito, que dará fin a la gira Olé, que ha llevado a los Stones por gran parte de Latinoamérica.

"Llegamos desde el 5 de marzo y cuando esto se acabe nos vamos, es algo más para nuestro currículum; esto es algo muy importante en nuestras vidas", dijo a MILENIO uno de los trabajadores.

El Instituto Cubano de la Música indicó que la mayor parte de la infraestructura que se usará para el concierto es completamente nueva e incluye un audio de 1.3 toneladas, ocho repetidores de sonido y siete pantallas que serán instaladas para que el público aprecie mejor el espectáculo.

El recital no será transmitido en vivo por televisión, en cambio se realizará un documental, hecho por el reconocido cineasta Julien Temple, quien ya ha trabajado con Sex Pistols y David Bowie.

"Hemos llevado a cabo (conciertos) en muchos lugares especiales durante nuestra larga carrera, pero este espectáculo en La Habana va a ser un hito para nosotros, y, esperamos, para todos nuestros amigos en Cuba también", señaló un comunicado hecho por la legendaria agrupación, previo a su llegada.

Los cubanos recibieron a los Rolling apenas dos días después de despedir a Barack Obama, el primer presidente de Estados Unidos en viajar a la isla en casi 90 años y en el contexto de un deshielo binacional.

La presencia de las Satánicas Majestades en la isla salda una deuda histórica de la Revolución Cubana en la polarizada década de 1960, cuando los silenció de las radios y persiguió a muchos de los cultores de la estética rock, acusándolos de ser una influencia perniciosa de las sociedades capitalistas para los jóvenes.