Recuerdan 50 mil personas a Selena en su aniversario

A pesar de las malas condiciones climáticas y que ayer se suspendió el evento por un tornado, la gente soportó la lluvia y disfrutó de los éxitos e la texana.

Corpus Christie, Texas

La Fiesta de la Flor en honor a Selena continuó el sábado pese a una lluvia que interrumpió el festival por casi media hora. La mayoría de las casi 50 mil personas presentes no se movió de sus lugares.

"Hoy la gente no se va a ir a ningún lado, porque es el día principal", dijo el oficial Luis Rocha, del Departamento de Policía de Corpus Christi, mientras un mar de gente regresaba al escenario frente a la bahía de la ciudad para ver la actuación de Chris Pérez, el viudo de Selena.

"La gente ha sido muy paciente y no hemos tenido ningún problema", añadió el agente. "Son todos tan buenos como Selena".

La jornada del sábado incluía también a las Chicas Rock, Clarissa Serna, Nina Díaz, Stefani Montiel, Jay Pérez, Los Palominos, A.B. Quintanilla & los Kumbia King All Starz y Little Joe & La Familia. Hasta 60.000 personas se esperaban por la noche.

Previo a la presentación de Chris Pérez, la familia de Selena dio una conferencia de prensa en la que, además del viudo, estuvieron presentes Abraham Quintanilla Jr., padre de Selena, y la hermana de ésta, Suzette.

"Cuando se fue Selena quedó un vacío, pero la música tejana está gozando de un segundo aliento y el género nunca morirá", destacó Suzette.

A una pregunta sobre cómo se encontraba la familia, Quintanilla expresó: "El dolor siempre está, nunca se va. Aprendes a vivir con él. A veces estás en la ducha y te golpea".

El único momento en que sintió algo de tensión fue cuando una reportera preguntó sobre la reedición del libro "El secreto de Selena" de la periodista María Celeste Arrarás. El texto fue actualizado con motivo de los 20 años del asesinato de la artista y cuenta con entrevistas a Yolanda Saldívar, la presidenta del club de fans de Selena condenada por su asesinato.

"(Arrarás) tomó el lado de la mujer que mató a Selena", dijo Quintanilla. "Ese libro está lleno de falsedades. (Arrarás) está lucrando, sacando nuevamente el libro 20 años después".

Suzette de inmediato cambió el rumbo de la conversación diciendo que mejor "hablar de cosas positivas que glorifiquen a Selena".

Una representante de la editorial Atria Book, que publicó el libro de Arrarás, no respondió de inmediato un email de la AP en busca de comentarios el sábado.

A lo largo del festival se vieron a cientos de niñas disfrazadas de Selena. Entre ellas se destacó Audrey Ortega, una pequeña de 6 años de San Antonio que nació el 16 de abril, el mismo día que Selena.

"Vio la película (de Gregory Nava) en diciembre y se obsesionó", dijo su madre. "Creo que es la reencarnación de Selena", agregó con una sonrisa.

El viernes, un tornado en Alice, Texas, 32 kilómetros (20 millas) al oeste de Corpus Christi, acortó la actuación de Los Lobos y canceló la proyección de la película. Mucha gente había acudido a última hora solo para ver la cinta de Nava, que en 1997 llevó la historia de Selena a un plano internacional y le dio el estrellato a Jennifer López. Durante esa jornada se destacaron Las Fénix, un quinteto de cumbia, música ranchera y norteña compuesto por cinco hermanas de Houston que se robaron la noche con potentes covers de "Juana la Cubana" (Fito Olivares), éxitos de Selena que incluyeron "Como la Flor" y "Bidi Bidi Bom Bom", y hasta una efectiva versión cumbia de "Chiquitita" del grupo Abba.

El festival de dos días, que este año conmemoraba el 20 aniversario del asesinato de la estrella de la música tejana y el que habría sido su 44to cumpleaños, agotó la totalidad de sus entradas, incluyendo 2 mil adicionales que los organizadores pusieron a la venta el sábado por la mañana.

Fue una fiesta inolvidable caracterizada por el buen sonido y la poca espera entre los artistas, pero pese al ambiente festivo el padre de Selena espera cambios para la edición del próximo año.

"Esto resultó ser mucho más grande de lo que esperábamos", dijo Quintanilla a la AP. "Mucha gente vino desde muy lejos y ya no quedan boletos. No es culpa de la ciudad ni de nadie. Simplemente, necesitamos un lugar más grande".