Presume Juanga buena salud al ofrecer un gran "show"

El artista enloqueció con su canto, baile y simpatía a la audiencia que asistió al primer concierto de los 12 que ofrecerá; David Bisbal fue el invitado especial.
Lució espectacular en su concierto.
Lució espectacular en su concierto. (Édgar Negrete)

México

Sin necesidad de hablar, Juan Gabriel se hizo merecedor a una lluvia de aplausos de pie en el momento en que apareció en el escenario luciendo su buena salud y enfundado en un traje negro que hacía contraste con la vestimenta blanca de sus músicos.

 Las 10 mil almas que acudieron al Auditorio Nacional anoche, en la primera de las 12 fechas programadas en el sitio, celebraron la coquetería de Juan Gabriel que movía la cadera en automático con los acordes de sus músicos.

 “Buenas noches, amores. ¡Viva México! Los veo y no lo creo, quiero pedir permiso para cantar todo lo que yo quiera”, fueron las primeras palabras del cantautor que, ya en confianza con el público, bromeó acerca de los impuestos.

 “Los voy a llenar de recuerdos, porque si yo estoy aquí es gracias a sus pensamientos y oraciones. Cuando estuve enfermito y la pasé fatal sentí en mi corazón todas sus miradas y sus sonrisas. Oraron mucho por mí y ahora quiero desearles salud, vida larga y buen tiempo para que sigan aprovechando todos sus logros”, agregó el anfitrión.

 “Siempre en mi mente”, “Tus ojos mexicanos lindos” y “Mi fracaso” comenzaron el repertorio de Juanga, pero ante su buen humor y el deseo de complacer a sus fans más antiguos dejó detrás el programa preparado y puso en aprietos a sus músicos con temas de improviso.

 “Lo nuestro fue un sueño” y “No se ha dado cuenta” fueron algunas de las canciones del recuerdo, y con una larga lista en mano, el originario de Michoacán elegía temas al azar y luchaba con la memoria para terminar las estrofas.

 Con un ligero acompañamiento de batería y guitarra, el intérprete consiguió que el ambiente se volviera nostálgico e hizo de la audiencia su coro en “Tú sigues siendo el mismo”, pero ante la petición de un fan, “Bésame” lo hizo sudar al ejecutar una de sus peculiares coreografías.

 Al inicio del concierto, el cantante hizo uso de playback, lo que confesó minutos más tarde asegurando que sabía de la inteligencia de sus invitados y que solo lo había hecho para ponerlos a prueba.

 El orden del programa se restableció con la primera invitada de la noche, Bárbara Padilla, quien interpretó “No tengas miedo”, compuesta para ella por Juan Gabriel, y “Ya lo sé que tú te vas”.

 La interpretación de “Abrázame muy fuerte” conmovió a más de uno, pues cientos de personas desgañitadas expulsaban su euforia interpretando los coros de la canción.

 Diez mujeres vestidas de rojo y diez hombres de negro, acompañaron con su baile a Juan Gabriel en “María José”, donde el intérprete prefirió permanecer en segundo plano y dejar el protagonismo para la mujer que vestía un vestido dorado y se movía por todo el espacio.

 Pese a su famosa caída del escenario tras tropezar con el cable del micrófono, Juanga sigue optando por los alambricos, solo que ahora, mientras mueve los pies con rapidez, intenta mantenerse alejado del cable, como sucedió cuando la fiesta llegó con “No tengo dinero”.

 En repetidas ocasiones el divo de Juárez agradeció a la juventud que cantara sus canciones gracias a sus abuelos y sus padres, por lo que invitó a Zona Prieta a compartir con él el escenario en una remasterización de “No tengo dinero”, donde se permitió bailar sensualmente.

 La sorpresa, al cierre de esta edición, llegó con la aparición de David Bisbal, a quien Juan Gabriel presentó diciendo: “Tiene la suerte de tener una estrella desde que nació”; y a dueto interpretaron “Yo te bendigo, mi amor”.  

Los detalles

A la entrada al Auditorio Nacional los fanáticos recibieron el disco de duetos del cantante.

Antes del concierto se proyectó en las pantallas un video donde figuras como José José y Natalia Lafourcade daban su opinión sobre el intérprete.