Noche de fusión

La Filarmónica de Saltillo junto con Bostich y Fussible del colectivo Nortec se presentaron en un concierto muy alternativo en la Plaza Mayor de Torreón en el festivla 'La Calle es de Todos'.
Electrónica y clásica en un mismo sonido.
Electrónica y clásica en un mismo sonido. (Alejandro Alvarez)

Torreón, Coahuila

La música del Colectivo Nortec sonó anoche en la Plaza Mayor de Torreón donde Fussible y Bostich, estuvieron junto con la Filarmónica de Saltillo, dirigidos por Natanael Espinoza.

En la explanada de la Plaza Mayor fue el segundo concierto del festival 'La Calle es de Todos', donde la fusión entre la música clásica y la electrónica, resultó idónea en una noche donde el cielo anunciaba una lluvia que no llegó del todo.

Según informó Protección Civil del Estado, había alrededor de cinco mil personas esperando el momento de que la música llegara a sus oídos.

Un concierto en el que se escuchó 90% la Filarmónica y el 10% los aparatos electrónicos.

Como si fueran dos integrantes más de la Filarmónica, Bostich y Fussible realizaron sonidos electrónicos ultramodernos, predominando el fondo la música de la orquesta.

En algunos temas los Nortec no participaron, pues la intención fue que las personas que conocen su música, disfrutaran de otra manera y a la vez, quienes gustan de la clásica tuvieran una alternativa diferente.

En rueda de prensa señalaron los integrantes del colectivo que de pronto pueden quedarse con otra idea, como que siguiera el baile y la fiesta.

“Este es un concierto en el que vamos a escuchar 90% la Filarmónica y el 10% los aparatos electrónicos”, dijo Bostich.

Por su parte Natanael Espinoza señaló que traducir a Nortec al lenguaje orquestal, tuvo cierto grado de dificultad, pero que en todos los casos en los que se adaptan piezas, lo primordial es intentar saber que quiere dar a entender el creador de la melodía.

“Este concierto es como un tributo a Nortec, pero con el plus de que Nortec está aquí”, indicó el director. En otros casos, como homenajear al mítico grupo Queen, al final se queda solo el referente.

La riqueza del concierto, en donde se conjuga el sonido propio de la Filarmónica con los sintetizadores que Nortec traía consigo, está en esta diversidad que no resta, sino que suma en cada una de las reinterpretaciones.