Moderatto deja su rock con sabor a fresa

Los 'malditos pecadores' se presentaron en el Coliseo Centenario de Torreón. Destacaron temas como "Ando bien pedo", de los Recoditos, o una de Bronco, "Que no quede huella".
Moderatto en el Coliseo Centenario de Torreón.
Moderatto en el Coliseo Centenario de Torreón. (Miguel Ángel González Jiménez)

Torreón, Coahuila

Aunque algunos dos que tres parecían más pandas que rockers, los laguneros que fueron a ver a Moderatto anoche en el Coliseo Centenario, no se dejaron agüitar: llevaron sus parches rockeros en uno o en ambos ojos.

Esto para ir muy ad hoc con los integrantes del popular grupo, que es rockero pero tiene un dejo a fresita que es inevitable notar. Sin dudas, los asistentes se divirtieron.

Como pocas veces pasa, en esta ocasión el vocalista de Moderatto presentó primero a todo su crew y después agradeció a La Laguna su presencia

Abrió cancha escénica la cantante Sofi Mayer, quien interpretó tres rolas y fue aclamada en cuanto dijo que ella ya se iba pero los dejaba en excelente compañía.

Casi a las 22:30 por fin, ataviados de negro, al estilo gringo, salieron los integrantes de este grupo liderado por el tal Bryan Amadeus, que claro, también llevaba su ojitos con mucho delineador.

A pesar de que está muy de moda en el espectáculo llevar pantallas para ilustrar los conciertos, los de Moderatto, ahora llamados "Malditos Pecadores", tomaron la alternativa antigua.

Una lona gigante al parecer pintada a mano, donde se veía una especie de escenario apocalíptico, un desierto con su iglesia abandonada y un monstruo musculoso de varias cabezas, las de los integrantes, lucía en medio de unas luces poderosas.

Relampagueantes estrobos lograban impedir que la gente viera bien a sus ídolos, también a la usanza rocker, pero algo gorditos, con pelos rubios u oscuros, pero largos.

"Are you ready to rock?" preguntaba una voz en off en perfecto inglés de acento yanqui. Tras otras tantas palabras en el idioma de Shakespeare, se apagaron las luces.

En esta ocasión, los de la llamada área VIP no se pusieron de pie, como en otros conciertos donde es en este espacio donde la gente que va a los conciertos se para a bailar y cantar, por que en los lugares de arriba del Coliseo, es prácticamente imposible, a menos que uno quiera caer.

Sin embargo, si destaca el hecho de que el alma llanera la llevamos todos adentro. Al principio los de Moderatto cantaron una canción que podría haber sido olvidada, como el grupo original, aquella de "Autos, moda y rock and roll", perfecto himno de la frivolidad ochentera.

Como pocas veces pasa, en esta ocasión el vocalista de Moderatto presentó primero a todo su crew y después agradeció a La Laguna su presencia. Pidió ruido para seguir con lo que dijo, sería una de las noches más "cab.. as" de Torreón.

Una lona gigante al parecer pintada a mano, donde se veía una especie de escenario apocalíptico, un desierto con su iglesia abandonada y un monstruo musculoso de varias cabezas.

Luego se destacaron por otras como "Ando bien pedo", de los Recoditos, o una de Bronco, "Que no quede huella" aflorando la raza, pues no hubo boca que no delineara sus famosas letras.

Mientras los vendedores de papitas, cacahuates, manotas rockeras, cheves y refrescos pasaban por enfrente de todo mundo, los intérpretes siguieron con una propia: "Sentimental".

La noche se prolongó para la banda reunida en el Coliseo, que salió contenta con su delineador "mapache style", sus prendas negras de vestir y su espíritu fresa de ímpetus rebeldes.