México cambió el sonido de mis canciones: Joaquín Sabina

El cantante español está en el país como parte del recorrido que realiza con su gira titulada "500 noches para una crisis", la cual iniciará el próximo viernes en el Auditorio Nacional.
El intérprete   destacó que no le gusta la fama.
El intérprete destacó que no le gusta la fama. (Édgar Negrete)

México

México es para Joaquín Sabina tema de inspiración musical y acepta que muchas de sus canciones tienen la esencia de nuestro país; sin embargo, no oculta que lo que le duele es “el grado de violencia y el narcoestado. La falta de presencia legal que sucede en muchas partes y también la falta de esperanza y los delitos electorales”.

“Yo creo que es uno de los países más intensos. Quiero que sepan los mexicanos que en Argentina, Uruguay y Chile me dicen: ‘Les hace muchas canciones a los mexicanos y a nosotros no’, y es verdad. México está en todas mis canciones en espíritu; cuando yo empecé a venir, mis canciones empezaron a cambiar y a sonar un poco más a corrido y a son, un poco más a México. Eso pasa en muchas (letras), no solo en las que parecen más mexicanas”, declaró Sabina al hablar de sus creaciones musicales.

“A mí de México me gustan los antros, como ustedes les dicen. Me gusta el pueblerío, el tequila, los gusanos de maguey; me gusta absolutamente todo el picante y además me gusta que no hay un solo México, sino muchos. Por suerte, este oficio me ha dado la oportunidad de viajar a casi todos y lo seguiré haciendo disfrutándolo mucho”, agregó el compositor.

En conferencia de prensa a su llegada al Distrito Federal, el español destacó el potencial cultural de México, país para el que desea “un futuro mucho mejor al presente incierto que tiene”.

Sabina está de visita en México para presentar su gira 500 noches para una crisis, que dará inicio el viernes en el Auditorio Nacional, donde ofrecerá cinco conciertos, para después recorrer ciudades como Guadalajara, Monterrey, Tampico, Torreón, Querétaro, León y Puebla.

Respecto a sus crisis personales aseguró que “son como las del albañil o las del oficinista; como las del notario o las del recaudador de impuestos, son las crisis del ciudadano”.

En tanto que al referirse a las crisis como cantante, destacó que toman un giro distinto: “Son el miedo al escenario, el pánico escénico, que cada año que pasa crece en la medida que crece el sentido de la responsabilidad”.

Algunas de las letras del español narran su presencia en los bares después de cada concierto (entre ellas “Y nos dieron las 10”), lo cierto es que Sabina no ha aprendido a lidiar con el éxito, pero sabe tomar de él lo que le place: “La fama es una mierda, a mí lo que me gusta es la gloria”.

“Lo hemos hecho durante muchos años: después de conciertos hemos ido a bares, han sucedido cosas, hemos tocado. Es lo que más nos gusta, si ya no lo hacemos es justo por esos admiradores que van a los bares a buscarme. Me queda muy grande el traje de Sabina, uno quisiera poder quitárselo durante muchos meses y ponérselo cuando sale al escenario”, concluyó. 

Claves

Su pensar

- Su gusto por la lectura lo lleva a lamentar la muerte de escritores mexicanos como José Emilio Pacheco y a aceptar su fanatismo por los textos de Juan Rulfo.

- Sabina confesó que los versos que ha escrito en los últimos tiempos los guarda en una libreta que sacará cuando acabe la gira para decidir cuáles serán canciones, cuáles poemas y cuáles cubos a la basura.