Metallica eleva el clima de la Antártida

La banda de metal realiza el primer concierto en la historia del Polo Sur, donde siempre se cuidó no contaminar de ninguna forma el área natural.

México

El momento en que el trash metal pondría una huella en la historia de la música era esperado por miles de fans. A las 7 en punto arrancó la transmisión en vivo del concierto de Metallica para concientizar al mundo sobre la importancia de la Antártida, el primer concierto en su tipo, la primera vez que el estruendo del metal sonaría en silencio.

La pantalla vía internet comenzó a tener problemas, y un reloj regresivo apareció junto con una imagen panorámica llena de hielo y un cielo azul metálico; 16 minutos de retraso, las redes sociales se vuelven una cascada de reproches: “@eineScarecrow2min ¿Aún no llegan los pingüinos a ver a Metallica o por qué no empieza?”

Terminó el conteo. Un paisaje helado lleno de nieve, mar y tierra; a lo lejos se ve la base de Carlini de un intenso color rojo, sobre el terreno aparecen los integrantes de Metallica, se dirigen al domo especial donde se realizará el concierto, con los 19 fans que ganaron el pase para ver a la banda y disfrutar de una experiencia inusitada.

“¿Están listos para hacer historia? ¡Pues aquí vamos!”, exclamó James Hetfield, el vocalista, al tiempo que el rugir de los instrumentos eléctricos y la batería parecían encapsularse en los audífonos que llevaban los asistentes, para evitar la contaminación auditiva en el lugar. Mientras el concierto sonaba directamente en las pantallas de internet y en los auriculares, el silencio persistía alrededor. La música era como una explosión de fuerza que hacía latir uno de los corazones más fríos de nuestro planeta.

“Creeping Death”, “For Whom the Bell Tolls”, “Sad But True”, y “Welcome Home (Sanitarium)”, llegaron una tras otra a los oídos del mundo, mientras Hetfield volvió a hablar con su selecto público antes de continuar: “¿No es esto loco? Es loco de una hermosa forma, gracias por estar aquí. Este es un sueño que habíamos tenido desde hace mucho y se ha realizado. Esto se lo podrán contar a sus nietos porque están haciendo historia aquí… ¡Antártica”, gritó, siendo así el primer cantante que pedía ovaciones en el sexto continente.

De pronto “Master of Puppets” puso a gritar y cantar a todos y mover la cabeza al ritmo de una de las canciones más representativas del metal en la historia, y la batería, con la inscripción “Antártica” con la tipografía de “Metallica”, no dejaba de sonar.

Vino el protagonismo de las cuerdas con “One”, y “Blackened”,  y convirtió el frío en calor.  Luego el paraíso gélido y su atmósfera de nostalgia y olvido encontró su acompañante musical cuando del grupo salió a todo pulmón la interpretación de “Nothing Else Matters”.

“Enter sandman” hizo estallar las emociones, todos saltando mientras el vocalista preguntaba sonriente “¿Es hermoso el clima, no?”. Cuando todo parecía terminar, al grito de “¡Seeck & Destroy!” dieron un cierre donde el público, tanto en internet como en vivo, agradecía con éxtasis.

“Esto se hizo posible gracias a la dedicación de mucha gente. ¿Fue genial, no?”, dijo el guitarrista Kirk Hammett, antes de despedirse sacándose fotos con sus fanáticos y al coro de “¡Olé, olé, olé, olé, meta…llica!”.   

 

Claves

Metal frío

-El domo medía doce metros de diámetro y seis de altura y se rodeó de las aguas de la caleta Porter y el glaciar Fourcade.

-El telonero de la banda de metal fue un coro de científicos e investigadores de la base de Carlini.

-A los largo de 30 años de trayectoria, Metallica ha vendido más de 100 millones de discos en el mundo.

-Durante el concierto el clima alcanzó los dos grados bajo cero, temperatura “aceptable”, ya que actualmente es verano en el hemisferio sur.