Laureano Brizuela defendió con dignidad sus derechos humanos

El Ángel del rock retoma los escenarios con la gira Volveré Tour, hoy estará en el Teatro Diana con Elefante; planea grabar un disco con temas inéditos
El cantautor Laureano Brizuela regresa a los escenarios con mayor fuerza
El cantautor Laureano Brizuela regresa a los escenarios con mayor fuerza (Sandra Rivera)

Guadalajara

El cantautor Laureano Brizuela regresa a los escenarios con mayor fuerza, tuvieron que pasar más de 15 años para que se presentara de nuevo en Guadalajara, hoy ofrecerá Volveré Tour en el Teatro Diana en el que comparte cartel con el grupo Elefante.

El músico de origen argentino, pero naturalizado mexicano aseguró que jamás abandonó su carrera musical, sin embargo explicó que tuvo que tomar decisiones y dedicar su tiempo a poner punto final al proceso de reclamación ante la Secretaría de Hacienda y Crédito Público del Gobierno de México, por la acusación de evasión fiscal de la que fue víctima en 1989 y que lo mantuvo encarcelado cuatro meses.

Explicó que de 1990 a 1996 tuvo que afrontar el proceso penal en su contra, ya que  presentó reclamaciones ante el SAT durante casi tres años y empezó un juicio de seis años ante el Tribunal Fiscal de la Federación.

“Fue muy desgastante, pero seguí trabajando, grabando, realicé tres álbumes en Warner Music, después me pasé a PolyGram. Terminó el caso penal, se resolvió a mi favor, salí absuelto no hubo nunca delito, hubo encarcelamiento indebido y daño moral en mi perjuicio. Dije ‘Secretaría de Hacienda devuélveme lo que me robaste, me lo quitaste a punta de pistola y me cobraste una sentencia antes de la sentencia, además el crédito fue falso, nunca lo debí y gané el juicio’.

“Desde el año 2000 completé un juicio estéril y  desgastante ante la Secretaría de Hacienda, se rieron de mí, demandé y gané. Hubo la posibilidad de darnos la mano y me encontré con una falta de voluntad política y jurídica”.

El caso llegó ante el Tribunal Colegiado y se amparó ante la Suprema Corte de Justicia debido a que enfrentó corrupción.

Detalló que en 2006 presentó su caso ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos  y en el 2010 recibió la notificación de que el estado mexicano había sido demandado, ya que después de cuatro años de estudio encontraron siete violaciones básicas y fundamentales.

“El día de mi cumpleaños, fue el mejor de mi vida, porque desde el 1990 habían pasado 20 años, lo único que tenía en mis manos era una sentencia de inocencia absolutoria de que yo no había cometido ninguna falta como para que el estado me destrozara mi vida personal, profesional, durante años enteros yo fui el defraudador fiscal de México, hasta me confundían con otros casos que no tenía nada que ver y con los cuales me molesto mucho cuando me comparan, porque quizá en otros casos de personajes de la farándula eran cautivos del fisco mexicano, yo no, tenía justificaciones claras y salí inocente”.

Me compararon con otro caso que no quiero ni mencionar porque trae cola criminal, homicida y le saco al quite a esas cosas porque no me gusta, yo estoy defendiendo cuestiones de derechos humanos”.

Aceptó que fue un chivo expiatorio y  víctima del abuso del estado “lo mío pudo haber sido un error administrativo fiscal, pero no, había todo un contubernio, había malicia, había una actitud perversa de los funcionarios que inventaron un caso”.

Laureano dijo que la gente no se enteró de su situación prefirió mantener silencio para poder defenderse junto a su equipo de abogados y no perder los tiempos jurídicos.

“Era demasiado desgastante, pero tenía el triunfo en el bolsillo, ahora solo falta que bajen el martillo, todo es labor de la corte Interamericana y está en manos de ellos, van a sesionar en privado en los próximos meses, verán los requerimientos y nos encontramos con 26 años de reparación”.

Detalló que cuando escuche el fallo a su favor “la fiesta será interna, será una sonrisa de satisfacción de saber que hay que pelear por tu dignidades, por tus derechos, por tus garantías, te puedes dejar avasallar por gente que no tiene el nivel intelectual ni genético que yo tengo,  que me vengan a insultar de esa manera y toquetear una relación hermosa con el público me parece un improperio histórico”.

En 2006, Laureano Brizuela publicó el libro Infamia del Poder en México: mi crónica del terrorismo fiscal, sus víctimas, sus tácticas y sus inquisidores.

“En ese momento no le había ganado a Hacienda, pero dije sin pelos en la lengua todo lo que pensaba porque tenía la razón jurídica de mi lado y sí fue una infamia lo que se me hizo, hablé del terrorismo fiscal, la palabra aterroriza a las grandes potencias, por qué no prestarle atención a esto que es terrorismo fiscal, lo considero un delito de la humanidad porque agrede a sociedades enteras, depreda sus economías y no hace falta matar a nadie. Puedes asesinar a un pueblo en su economía y es lo mismo que matarlos porque los dejas sin ilusiones, sueños, objetivos y misiones de vida”.

Mientras enfrentaba el proceso jurídico, Laureano Brizuela se dedicó a la producción musical y apoyó varios trabajos de otros artistas. También compuso muchas canciones, ahora su plan es grabarlas en Los Ángeles y Nueva York. La primera canción que lanzó en sus redes sociales es “Volveré”, la cual es una muestra de la energía que tiene y asegura que su capacidad vocal está intacta. 

“Traigo un caudal grande de material, porque en todos estos años se me ha dado el seguir escribiendo”.

Afirmó que antes llenaba estadios y ahora regresa a escenarios medianos para reencontrarse con los seguidores que todavía mantienen su música viva.

“Volver a los escenarios era una necesidad de mi naturaleza, creo que está en uno, le debo mucho a este país, creo que soy de los pocos internacionales que pueden decir que después de 30 años la gente sigue cantando mis canciones”.

Considera que pertenece a la generación que se formó en Inglaterra de Romantic rock con canciones “Sueños compartidos”,  “Nada contra nada”, “Solo” y “Amándote”. 

También le cantó a la parte humanista y social con temas como: “Fuerte”, “Soy un hombre”, “Nacido en el tercer mundo”, “Tengo ganas de estar bien” y “Viento del sur”. 
 
LAS FRASES
“Se rieron de mí, me llevé el caso, se abrió, demandé y gané. Hubo la posibilidad de darnos la mano y me encontré con una falta de voluntad política y jurídica.


“Mi motivo de lucha fue por derechos humanos y garantías; por supuesto también por dinero, además de ultrajarme, me robaron la cartera y la quiero de vuelta”