Se pone 'Pesado' el ambiente en la Plaza Mayor

La agrupación fue la encargada de abrir el festival 'La Calle es de Todos', a pesar de los fuertes vientos que retrasaron el show. Acudieron 60 mil laguneros que aguantaron el terregal.
Entre viento y tierra 'Pesado' sacó su mejor repertorio.
Entre viento y tierra 'Pesado' sacó su mejor repertorio. (Miguel Ángel González Jiménez)

Torreón, Coahuila

A poco de dar inicio al primer concierto de "La calle es de todos" en la explanada de la Plaza Mayor, donde tocó el grupo Pesado, un fuerte viento se soltó.

Del escenario ya preparado para recibir a la banda se desprendieron lonas de los pilares laterales y además tuvieron que bajar las tres pantallas para evitar que se cayeran, aunque a poco estuvo de que pasara.

Este viernes estará "El Gran Silencio", la banda que inunde con su música las calles aledañas a la Plaza Mayor. Comenzará a las 20:30 horas con la entrada es totalmente libre.

Tras el escenario, las carpas que instalaron para la agrupación y para la prensa, fueron desmanteladas por el aire que llegó arremetiendo y sin avisar. Los elementos de Protección Civil y demás personal del staff no tardaron en controlar los estragos de la naturaleza.

No obstante esto el grupo subió a tocar con poco más de media hora de retraso, es decir a las 21:00 horas. Para entonces el público lagunero ya mostraba ansia para ver a Pesado, nombre que repetían una y otra vez para presionar su salida.

El clima no ahuyentó a la audiencia ni logró que se cancelara el concierto, para los laguneros fue cuando mucho una tarde de tolvanera más.

El momento llegó, "esta noche Torreón está de buenas con el que vale lo que pesa", anunció Julio Tamez, el primero en subir al escenario. Una vez arriba él, lo alcanzo el resto de la agrupación, que fue recibida con miles de gritos, aplausos y fotos.

Antes de empezar pidieron una disculpa a su público al retraso y luego, sin más exusas se pusieron a tocar.

Interpretaron: "Mi primer amor", "Moneda sin valor", "El mil amores" y clásicos de Pesado en la cantina como "Cielo azul, cielo nublado".

Los laguneros estuvieron escandalosos, pues no dejaban de exclamar entre canción y canción ni dejaban ir la letra de una sola melodía, pero poco bailadores. En pocos puntos de la Plaza Mayor se veían parejas moviéndose al compás de la música.