El K-pop, una fascinación audiovisual

Octavio Carranza, organizador de la Expo TNT, asegura que el éxito del K-Pop en México es tal que a los eventos que se realizan acuden grupos de entre 5 y 8 mil seguidores de la corriente musical. 
Los Exponentes del K-Pop JYJ (arriba), CNBlue (abajo) y Ailee (derecha).
Los Exponentes del K-Pop JYJ (arriba), CNBlue (abajo) y Ailee (derecha). (Especial)

México

Mónica Urbina tiene 25 años, es estudiante de fotografía y fiel admiradora de la cultura coreana; le encanta su cine, su cocina y también la música, una pasión que la llevó al límite de la euforia en enero pasado, cuando CNBlue, su grupo favorito de K-Pop, visitó México por primera vez, en el Pepsi Center.

"Fui al concierto e hice una locura: me fui vestida de novia y llamé la atención del grupo", relata Mónica, una de las casi 6 mil personas que abarrotaron aquel recinto a principios de año. "No solo fue vestirme de novia, todo lo que él dijo sobre su chica ideal en los medios lo hice: tengo el cabello chino, me lo corté y me lo pinté de rojo; también hice el ramo", agrega.

Como CNBlue, otros grupos coreanos como JYJ, Super Junior o la solista Ailee, han logrado conquistar la atención de público en todo el mundo. México no es la excepción y cada vez es más común oír hablar de un espectáculo de K-Pop en nuestro país.

Esta corriente musical no necesariamente se refiere a música pop. Se le denomina como K-Pop a la música popular coreana, que bien puede tener influencia de ritmos hip hop, dance, rap o hasta electrónica.

De acuerdo con Jorge Grajales, estudioso de la cultura asiática y coordinador del Centro Cultural José Martí, "a principios de los 90 apareció el principal antecedente del ahora llamado K-pop, con el grupo Seo Taiji and Boys.

"Ellos vinieron a renovar la música que se veía en la televisión, gracias a su voz rebelde y una fusión de hip hop; esto cambió el panorama musical al lograr el arrastre del público".



La fusión con el hip-hop no fue el único elemento que atrapó la atención del público, pues las coreografías de Seo Taji and Boys otorgaron atractivo visual al show.

Las boy bands del K-Pop pueden llegar a preparar sus espectáculos durante jornadas de más de 20 horas. De acuerdo con Grajales, la coordinación que se necesita para montarlas requiere de gran disciplina.

"El pop coreano es muy visual, más que cualquier otro. Tiene que ver con su industria musical, que se encarga de dar proyección a los idols (forma en que se llama a las estrellas del K-pop)".

En este punto coincide Mónica, quien queda impresionada con el espectáculo que muestran en los videos y sobre el escenario sus grupos favoritos. Ella señala que se requiere de "disciplina y coordinación. (Las coreografías) se caracterizan por tener un pequeño encore con rap; las chicas siempre llevan tacones y en los grupos siempre se puede distinguir a un líder vocal y un líder de baile".

Con una presencia importante en la televisión coreana, a través de programas musicales como Music Bank, Show! Music Core y Music: Show Champion!, por mencionar algunos, el trabajo de los idols se ve recompensado con en el cada vez mayor alcance que consiguen sus temas musicales, proyección que les ayuda a visitar países de culturas diferentes.

En México la presencia del K-pop va en aumento. Todo comenzó el 6 de septiembre de 2012, cuando Junsu, integrante del grupo JYJ, convocó a 4 mil fanáticos en el Auditorio Blackberry en el primer concierto de K-Pop en nuestro país.

A partir de entonces, la euforia por esta corriente musical se propagó hasta la llegada de más y más grupos. El quinteto Mblaq se presentó en el Pepsi Center en agosto del año pasado ante más de 5 mil seguidores, y en junio de este año cumplieron la promesa de volver al recinto.

Por su parte, la boyband U-Kiss convocó a poco más de 3 mil seguidores en junio de 2013 en el José Cuervo Salon, recinto que también fue visitado por los idols de Teen Top en agosto de este año. Mientras tanto, Park Jung Min y Heo Young Saeng, integrantes de SS501, ofrecieron un Fan Meeting, en el Metropolitan en agosto del año pasado.

Pero, sin duda, los de mayor éxito son los chicos de Super Junior, que lograron agotar las localidades para la Arena Ciudad de México, y fueron aplaudidos por cerca de 22 mil fanáticos en noviembre de 2013.



Octavio Carranza, organizador de la Expo TNT, donde se ofrecen espectáculos relacionados con la cultura asiática, asegura que "a nivel nacional ya hay grupos de fans por todos lados, en toda la República ya hay de 5 a 8 mil personas por estado".

La cifra representa un buen negocio para dar continuidad a los eventos, pues mientras "hace 15 años no se conocía el K-pop en México, ahora notamos que en las ciudades más importantes, como Monterrey, Guadalajara y la Ciudad de México llegan entre 8 y 15 mil fanáticos".

La hazaña conseguida por Super Junior el año pasado se pretende repetir el 30 de octubre próximo, cuando la gira mundial del programa de TV, Music Bank, llegué a la Arena Ciudad de México con figuras como Ailee, Beast, Bang Tang Boys BTS, EXO-K, BAP, Infinite y Girl's Day.

Aunque aún se desconocen el costo que tendrán las entradas, seguramente Renata Tarragona querrá estar ahí. Esta joven estudiante del noveno semestre en Ciencias de la comunicación recuerda que fue hace dos años cuando nació su gusto por el K-Pop, después de verse influenciada primero por la cultura japonesa y el anime.

"Aunque vienen de Asia son distintos: El anime y el cosplay vienen de Japón. Y, en la música, El J-Pop tiene más oferta de grupos femeninos y la imagen de los grupos es más inocente", considera Renata, quien se vio atraída por el K-Pop ya que éste "se inclina por lo sensual, lo que provoca que, al ser más el número de grupos masculinos, les vaya bien alrededor del mundo con las adolescentes".

El éxito del K-Pop se constata con el seguimiento que medios especializados, como Billboard, da a esta industria. Mes con mes, la revista publica una lista con los videos más vistos alrededor del mundo y en agosto la boy band Super Junior se coronó, gracias a su tema Mamacita.