Iron Maiden sacude almas mexicanas

La banda británica presentó su disco "The Book of Souls" en el Palacio de los Deportes, donde más de 20 mil personas cimbraron con su ritmo.
Sacude Iron Maiden almas mexicanas.
Sacude Iron Maiden almas mexicanas. (Luis Ortiz)

México

El arsenal de toneladas que Iron Maiden trajo a México a través de su nueva gira The Book of Souls World Tour 2016 no fue desperdiciado, pues la agrupación británica sacudió almas con matas largas, botas y estoperoles en su primer concierto en el Palacio de los Deportes.

El avión Ed Force One, dos veces más largo y tres veces más pesado que un Boeing 757, trajo consigo a experimentados y rabiosos músicos, que desataron su poderío y brutalidad musical a través de canciones que conectaron desde el primer segundo con su público, cuando el reloj marcaba las 21:10

Bruce Dickinson, frontman que superó un cáncer de lengua a causa, según dice él, de sexo oral, fue el primero en aparecer provocando la euforia y rudeza de los presentes.

Pero la primera sacudida vino después, a cargo de "If Eternity Should Fail", primer tema donde las endorfinas se liberaron y los brincos cimbraron el inmueble, donde no cabía ni una sola persona más de las 20 mil que había.

La velocidad del virtuosismo en guitarras apareció en "Speed of Light", y el headbanging (movimiento brusco de la cabeza) se estableció en "Children of the Damned", mientras una pirámide en las pantallas de atrás los vigilaba.

La complicidad de los metaleros se unió cuando sonó "Tears of a Clown" y "The Red And The Black", mientras el cantante se paseaba de un lado a otro por el entarimando retando a sus fieles a que gritaran más fuerte.

"Bienvenidos a The Book of souls", dijo Dickinson, quien con Adrian Smith, Dave Murray, Janick Gers, Steve Harris y Nicko McBrain, no dejo ni un espacio para un suspiro. "The Trooper" prendió aún más los ánimos, al mismo tiempo que los vasos de cerveza eran derramados por los empujones en el recinto.

Entre la unión de varias generaciones por el heavy metal, llegaron temas como "Powerslave", donde liberaron su rabia y "Death of Glory", que fue aplaudida al unísono.

Dickinson hizo su show poniéndose una máscara de luchador, ondeando una bandera británica, una mexicana y también invocando a su mascota Eddie, que salió en la recta final.

"Fear of The Dark" y "Iron Maiden" fueron las seleccionadas para después darle vida a uno de sus máximos himnos: "The Number of The Beast".

La banda eligió "Blood Brothers" y "Wasted Years" para despedirse, para volver hoy al Palacio como parte de su gira por Latinoamérica.

Claves
The book

  • The Book of Souls, el cual presentaron en México, es el primer álbum doble en la carrera de la banda, formada en 1975 por el bajista Steve Harris.
  • La nueva producción de la agrupación tiene una duración de 92 minutos e incluye 11 canciones nuevas.
  • Este álbum fue el primer disco de estudio que la banda publicó tras una larga espera de cinco años.