Incubus se impone pese a contratiempos

Luego de presentarse en Monterrey, cerca de 12 mil 500 fans acudieron a la Arena México.
Incubus
Incubus (Archivo )

Ciudad de México

A pesar del frío, una larga espera y algunas fallas técnicas a lo largo del concierto (la imagen de la pantalla gigante desaparecía intermitentemente y el sonido se desfasaba en algunos momentos), la banda Incubus logró cautivar a su público e hizo rockear a la Arena México.

Luego de presentarse en Monterrey, cerca de 12 mil 500 fans acudieron al recinto en la delegación Azcapotzalco, el cual no logró llenarse, pero bastó la aparición de un reloj en cuenta regresiva para emocionar a los jóvenes que con cerveza en mano saltaban a la espera de su banda.

El vocalista Brandon Boyd, acompañado de Ben Kenney al bajo, Mike Eizinger con la guitarra, José Pasillas el baterista y Chris Kilmore en los teclados, dejaron salir los ritmos del rock, tocando canciones de sus álbumes más crítics y políticos "Light granades" y "A crow left of a murder": "Quicksand", "A kiss to send us off" y "Megalomaniac". El rugir de la guitarra eléctrica y las percusiones, así como las letras contra el odio social hicieron saltar a todos los asistentes, que casi temblaba el suelo.

Originarios de Calabasas, California, Estados Unidos, Boyd trató de comunicarse con su público mexicano antes de continuar con el show: "Hola Ciudad de México, ¿Cómo están chicos?", el público lanzó un grito de euforia al escucharlo, "muy bien, muy bien", y continuó con "Nice to know you" y "Adolescents".

Cuando se quitó la chamarra para interpretar "Made for Tv movie", sus seguidoras chillaron de alegría y sus tatuajes en los brazos brillaron con las luces neón que cambiaban del azul, al morado y al rojo.

Pero el intercambio de prendas no se dejó esperar, mientras un fan le lanzó una playera, él se quitó la suya y dejó lucir su espalda llena de diseños de tatoos que pusieron a sus fans femeninas al borde del éxtasis. "In the company of the wolves" dio paso a unas piezas más calmadas como "Are you in?" y "Drive".

"No puedo expresar lo genial que es verlos. Gracias por venir, ésta es una verdadera experiencia", expresó Brandon con la bandera mexicana que hasta ese momento había permanecido en su bolsillo, pero fue sacada y se la colocó como capa para cantar "Wish you were here" y "Sick sad Little Word".

Finalmente, una salida en falso, dio oportunidad a los músicos californianos de ponerse máscaras de luchadores y salir a rockear por última vez con su público, "If not now, when?" y "A crow left of a murder", nombres de los sencillos que dieran título a dos de sus álbums.

"Los quiero mucho, muchas gracias" fue lo último que dijo Boyd antes de que las luces se encendieran y el último acorde de la guitarra se apagara.