Gozan el festival con cine, futbol y moda

El festival Vive Latino ofreció una diversidad de opciones de entretenimiento al público que acudió al primer día de la cita en el Autódromo Hermanos Rodríguez.

México

Sin salir de la temática musical, el festival Vive Latino ofreció una diversidad de opciones de entretenimiento al público que acudió al primer día de la cita en el Autódromo Hermanos Rodríguez.

La carpa Ambulante estuvo dispuesta desde las 13:00 horas para complacer a los cinéfilos con documentales musicales a lo largo del día. Alrededor de 40 personas se dieron cita para ver Supermensch: La leyenda de Shep Gordon; a las 14:45 horas se registró la mayor audiencia con Björk: Biophilia en vivo, llegando casi al centenar de espectadores, que después debatieron con Ariadna Montañez y Diego Bustamante (locutores de radio).

A media jornada, el público vivió el rock en la pantalla a través del documental Death: Una banda llamada muerte y el cierre de la carpa llegó con una escena muy especial, pues a las 18:30 horas se proyectó Serrat y Sabina: El símbolo y el cuate.

Además del cine que ofreció la Carpa Ambulante en las inmediaciones de los escenarios, hubo quien prefería batirse en un duelo de futbol, donde el equipo finalista pudo jugar contra un grupo conformado por integrantes de algunas de las bandas de rock que se presentaron en el festival, a iniciativa de una marca de antitranspirantes.

La moda también tuvo su espacio, pues Vans adecuó una zona donde profesionales peinaban y maquillaban a los visitantes de esa área, que después elegían su oufit predilecto para posar como celebridades ante un camarógrafo.

Martín Sosa, imitador de Tin tan, era la atracción que rondaba por los puestos de ropa, pues acudió como imagen de una marca de camisetas y se mostró accesible ante las personas que le pedían fotografías.

“Canto, bailo y reparto volantes. Además soy muy fan de Tin tan, me preguntan que si soy familiar, por mi parecido, pero en realidad no”, dijo Sosa, quien lleva un año como imitador.

De entre los puestos de discos hubo uno que resaltaba por tener las primeras producciones de agrupaciones como Nana Pancha y Kchiporros en 50 pesos.

“Por ser sellos independientes tienen poca distribución, pero a través del tiempo van llegando otros ritmos y otros gustos y algunas bandas se vuelven clásicos y otras obsoletas”, dijo José Salgado, quien acepta la apertura de géneros, pero añora la pureza del rock de las primeras ediciones del Vive Latino.

Hace del festival una tradición

El Festival Vive Latino no solo alberga a las bandas más representativas de rock, sino también las historias de aquellos que han vuelto una tradición asistir a la cita y disfrutar con sus amigos o familiares.

Tal es el caso de Mónica Guzman, amante del rock, quien compartió a ¡hey! que solo ha faltado un año a la cita en el Autódromo Hermanos Rodríguez, debido al nacimiento de su hijo, al que procura educar con la música que marcó su vida al llevarlo al primer día de la cita con los rockeros.

“Al niño desde el vientre le ponemos música de este tipo y ahora que estábamos cerca del escenario nos pusimos a bailar slam los tres”, dijo Mónica, quien considera que los organizadores del festival han mejorado la infraestructura del espectáculo debido a la realización del Corona Capital.

Ella ha experimentado la diferencia de vivir el evento en diferentes etapas de su vida: “Hace 16 años venía con mis amigos, con quienes podía tomar un poco y estar hasta adelante en los escenarios; en cambio, ahora pues nos mantenemos lejos para evitar que salga lastimado el niño”, comentó Mónica, quien también compartió que hace años su mamá acudía para recogerla después del evento.

“El tercer año que vine tenía el pelo pintado de rosa y recuerdo que mi mamá vino y le preguntó al policía si no había visto a una niña con pelo pintado, a lo cual este respondió que la mayoría de los chavos tenía teñido el cabello”, compartió Guzman.

(Carlos Angeles/México)