Entre atmósferas familiares y rock llegará a La Laguna

El músico y cantautor argentino, Fito Páez, se presentará el próximo sábado 24 de octubre en la Plaza Mayor.
Fito Paez presenta “Rock and Roll Revolution”
Se vaticinan misterios desatados en la naturaleza de la sangre, entre desfiles de moda y pueblo. (Alejandro Acosta)

Torreón, Coahuila

En una canción reconoció haber nacido en la generación del 63 con Kennedy a la cabeza. Una melodía giraba en su nariz y mediaba marzo.

A poco más de sus cincuenta años, el músico y cantautor argentino ha hecho vibrar a más de dos generaciones con sus conceptos auditivos saturados de acordes y voces con referencias políticas y cinéfilas que remiten a la melancolía.

Atrás habían quedado las promesas sobre el bidet y acerca de la revolución, comenzaban a dejarse sentir sus aportes a través de una voz sumamente aguda, femenina. Eran los años 80 y con su teclado, su melena y su delgadez se entregaba a la música que abanderaba el dios del rock argentino, Charly García.

Con 22 álbumes de estudio, cuatro discos en vivo, tres álbumes en video y 12 recopilatorios, se asegura que ha vendido alrededor de 3.5 millones de discos.

Las sesiones del piano bar concluyeron y Fito Páez estaba listo para dar giros. Con música que invitaba a la intimidad, había encontrado su sonido entre el piano, saxofón, la batería y las guitarras.

Con una voz melodiosa avanzaba entre los géneros del tango, el folklore y el rock progresista desvencijado, con miras de encontrarse en un pop americano y en un tiempo más adelante incluso con el rap.

En medio de un mar de letras plagadas de inteligencia, coreamos a las mariposa tecknicolor y si fuera normal, uno recordaría las tardes del sol y las noches del agua porque nos decía el flaco que nadie detiene el amor en un lugar.

Nada del mundo es real, decía Fito, entre pétalos de sal y la ciudad de los pobres corazones, nos encontramos caminando en el tiempo para descubrir que ellos solos pueden más que el amor y son más fuertes que el Olimpo.

El tiempo le coqueteaba al nuevo siglo y dos años antes de la odisea 2000, con un título premonitorio, Fito Páez le cantaría a su Cecila una de las canciones más hermosas construidas por Joaquín Sabina.

El tiempo siempre con prisas, sin detenerse nunca, los convertiría en verdaderos enemigos íntimos que se enviaban sus reproches en largas conversaciones epistolares. El público determinó que el más flaco había ganado la partida.

Con 22 álbumes de estudio, cuatro discos grabados en vivo, tres álbumes en video y 12 discos recopilatorios, se asegura que ha vendido alrededor de 3.5 millones de discos que refieren a personajes como Walt Disney, Pinochet o Stanley Kubrick, en ambientes de crisis financiera, fiesta pagana, fútbol, la calle y su violencia, la coca y el tiempo y el amor después del amor.

Será este próximo 24 de octubre cuando el músico argentino tirará un cable a tierra desde la Plaza Mayor y se vaticinan misterios desatados en la naturaleza de la sangre, entre desfiles de moda y pueblo, pudiendo caber el mundo en una canción a través del rock.