CRÓNICA | POR MARÍA JOSÉ CANTÚ

Disfrutan de mojado día en el Vive Latino

Tercera Jornada del Festival

México

Durante la tercera jornada del Festival Vive Latino, decenas de hombres y mujeres recorrían los espacios alternos a los escenarios para ofrecer un litro de cerveza por 80 pesos. Lejos del ruido ensordecedor de los escenarios musicales se encontraban las demás atracciones del festival.

Los más jóvenes hacían fila para los cortes de cabello y tatuajes de henna que ofrecía una marca de condones; los puestos con artículos como playeras, pulseras, discos y tazas se extendían a lo largo del costado derecho del escenario principal.

Uno de los espacios más concurridos fue la carpa de Ambulante, donde a lo largo del día se proyectaron las cintas Pussy Riot: A punk, Reincarnated, Exit Through the gift shop y Mistaken for strangers.

Una carpa ubicada entre los puestos de comida y los souvenirs recibía a quienes se interesaban por comprar libros de rock y mientras emprendían la búsqueda por su autor favorito o la biografía de uno de sus músicos predilectos, el ambiente era amenizado con la música de pequeñas bandas como Pascual Reyes y DJ Rayo, y Carlos Avilez y Los extraños.

Durante la presentación de grupos siguientes, como Dr. Krápula y El gran silencio, los asistentes mojados por la lluvia torrencial que calló minutos antes ocuparon los charcos para brincar en ellos y dar más ritmo al rock que se escuchaba.

Los estragos de la lluvia provocaron que la alfombra negra que cubría el suelo original de la cancha de béisbol se desprendiera en algunas zonas, dejando al descubierto la tierra que poco a poco se hacia lodo.

A las 19:00 horas el cielo comenzaba a oscurecer y los cientos de vasos de cerveza que ocupaban el piso eran pateados en el slam que se armó a la salida de El gran silencio y que continuó con La maldita vecindad.