Velada de amor y desamor con El Duelo

El Palenque de la Feria Nacional de Gómez Palacio lució pletórico ante la presencia de la banda norteña, que apareció en escena a las 12:30 de la madrugada del sábado.
Grupo Duelo se presentó en el Palenque de la Feria Nacional de Gómez Palacio.
Grupo Duelo se presentó en el Palenque de la Feria Nacional de Gómez Palacio. (Aldo Cháirez)

Gómez Palacio, Durango

A una semana de haber iniciado la Feria Nacional de Gómez Palacio, ha recibido a miles de laguneros que han disfrutado tanto de los juegos, como de las bandas y por supuesto, de los tragos.

La noche de ayer esto no fue la excepción, pues el Palenque recibió a la banda norteña Duelo.

A las 12:30 del sábado 18 de junio sonaron los primeros acordes de la agrupación que todos con ansia esperaban, para cantar a toda voz al amor y al desamor.

Antes de que aparecieran los integrantes, en el recuerdo del Palenque corrieron un video en el que se mostraba toda su discografía, desde sus inicios en 1998 hasta su producción más reciente, luego un acorde de bajo sexto llamó a los gritos de, sobretodo, las mujeres.

Para continuar con la extensa serie de conciertos que la Feria Nacional de Gómez Palacio tiene preparados, esta noche Río Roma serán los encargados de seguir dando vuelo al público lagunero.

Así como apareció "el desafío musical, el Duelo" todos se pudieron de pie y levantaron las manos y este mismo ánimo no cesó hasta el final de la primera canción, que fue "Porque el amor no acaba".

A esta le siguieron "Para dejarte de amar", "Quiero pensar que no fue tu culpa", "Insomnio", "Bienvenida al amor" y la lista de canciones no se detuvo hasta bien entrada la madrugada, cuando no obstante la hora, el público continuaba "fresco".

Todo lo que tocaron, lo hicieron en función a como lo iba pidiendo el público, entre más se prendía más subían la intensidad de las melodías, el concierto lo hizo la audiencia.

Hubo mucha interacción de la agrupación con sus fanáticos, cada tanto alguno de los integrantes del Duelo se acercaba al filo del ruedo para atender a las mujeres que aclamaban su nombre y los aguardaban con un ramo de rosas y unas ganas grandes de abrazarlos, y cuando menos darles un beso en la mejilla, lo cual, sí lograron.

Si Duelo pedía a los asistentes que se pusieran de pie, ellos lo hacían, sí pedían que gritaran lo hacían más fuerte, así todos se la pasaron de pie en su lugar, bailando en pareja, muy pegados, cantándose al oído.