ENTREVISTA | POR HÉCTOR GONZÁLEZ

Elis Paprika: "Necesitamos pelear por nuestros derechos"

El más reciente disco de Elis Paprika es "Black & White".
El más reciente disco de Elis Paprika es "Black & White". (Clasos)

México

A Elis Paprika el cuero se le ha curtido a prueba de golpes. Aún no llega a los 40 años pero habla con la seguridad de quien se asume como una veterana del rocanrol mexicano. Con más de 10 años de carrera y siete discos —el más reciente es Black & White, la compositora ha aprendido algunas cosas que defiende a pie de trinchera: “No estoy jugando a tener una banda; quien busque fiesta, sexo y drogas se puede ir a otro grupo”.

Usted no iba para roquera, ¿en qué momento se torció todo?

Quería hacer bossa nova, de hecho tomé mi nombre de Elis Regina. Fue chistoso, cuando empecé a componer me decían que mis canciones no tenían nada de brasileño. Cómo habrá cambiado todo que al principio tenía pánico escénico.

El Paprika se responde solo.

Sí, lo segundo que más me gusta hacer es cocinar. Cuando regresé de Inglaterra tenía una banda llamada The Paprikas.

Su platillo de cabecera es…

Las pastas y ensaladas. Mi cocina se basa en la comida italiana.

¿Su fama de guerrera es ganada a pulso?

Tengo una personalidad agresiva, por eso trato de estar tranquila. Lo único que me calma es hacer canciones. La neurosis sale por la música; sobre el escenario puedo exponer mis deseos sin sentirme limitada.

¿Desde siempre?

Sí, antes enfocaba mi resentimiento en otras cosas, pero desde que empecé con el proyecto Elis Paprika siempre he manejado la dualidad entre lo lindo y lo agresivo.

¿Resentimiento con qué?

Un poco de todo. Componer me ayuda a poner en palabras las cosas que siento, por ejemplo el momento que vivimos como país. A escala mundial está pasando algo muy cañón y necesitamos pelear por nuestros derechos.

¿En el rock falta equidad de género?

Sí, todavía me encuentro con músicos a quienes molesta que una mujer tome decisiones. A estas alturas ya me vale. No pido que nadie me regale nada, todo me lo gano trabajando. De ahí viene el movimiento Now Girls Rule!, con el que pretendo empoderar a las mujeres en las artes. Hacemos campamentos para mujeres de ocho años en adelante y todos los talleres los impartimos artistas.

Cuando escucha la palabra “feminazi”, ¿qué piensa?

Me da tristeza porque se habla desde la ignorancia. Hay mujeres que se van a los extremos e intentan sobajar a los hombres y ése es un error. Se trata de tener los mismos derechos, eso es todo. No estoy peleada con los vatos, hasta me han dicho lesbiana. Antes de opinar hay que ponerse a leer un poco.

¿Por qué le aguantan tan poco sus compañeros de banda?

Soy estricta. En la banda tengo prohibidas las drogas mientras chambeamos. No soporto a los “mala copa” ni la indisciplina. Quien llega pensando que encontrará fiesta, sexo y drogas, se equivocó de grupo.

¿Con qué frecuencia el tiempo le da la razón?

Para bien y para mal, con bastante frecuencia. El problema es que no siempre le hago caso a mi conciencia. Me han dado fregadazos desde el principio, así que a estas alturas más sabe el diablo por viejo que por diablo.