Disfrutan fiesta electrónica con 12 djs a la orilla del mar

La segunda edición del festival se llevó a cabo en Playa de Caleta Tankah, donde la música electrónica no paró durante 20 horas.
Nicky Romero fue aclamado.
Nicky Romero fue aclamado. (Especial)

Tulum, enviada

Un escenario montado a la orilla del mar le dio la bienvenida a 12 djs, quienes se encargaron de llevar a más de 6 mil personas hacia una dimensión de fiesta y baile interminable.

Playa de Caleta Tankah, en Tulum, Quintana Roo, fue la sede de la segunda edición del Mayan Madness, donde los más de 30 grados de temperatura no fueron impedimento para que los amantes de la electrónica disfrutarán de una jornada musical de aproximadamente 20 horas.

Los más esperados del evento donde se celebraba un aniversario más de Telehit fueron Don diablo, el holandés Nicky Romero (octavo mejor dj a escala internacional) y DVBBS.

A la salida de Don diablo, a las 23:30 horas del sábado, pequeños grupos marcaban su territorio en la arena y disfrutaban sin parar de la música ofrecida por el dj, quien enloqueció a la multitud con canciones como “Anytime”, “Animale” y “Starlight”.

En repetidas ocasiones demostró su poder de mando al conseguir sincronía de la asistencia con las manos al aire y utilizándolos de coro para algunos de sus temas.

Nicky Romero tomó su turno ya entrada la madrugada, cuando los presentes recurrían al alcohol para soportar el cansancio de la larga jornada musical, lo que no impidió que su presentación fuera de las más aclamadas.

El tornamesista holandés ofreció temas como “Like Home”, “Let me Feel” y “I Could Be The One” a una audiencia, en la que algunos cantaban y saltaban, y un grupo ondeaba la bandera mexicana en cada una de las canciones.

La música no paró hasta el mediodía del domingo, y aunque algunos abandonaron el lugar, víctimas del cansancio, otros más montaron sus casas de campaña en la arena para descansar por momentos y así no perderse la fiesta.

La música comenzó con Fer Delgado, quien hizo su aparición el sábado a las 12:30 horas,  y aunque en ese momento la audiencia no rebasaba las mil personas, el dj ofreció mezclas que ambientaban también a quienes preferían disfrutar del mar que quedaba a un costado del escenario.

Durante las primeras horas del espectáculo los rayos del sol provocaron que la multitud se concentrara en la playa, donde las mujeres presumían de sus bikinis y los hombres de su torso al descubierto mientras, de fondo, la música electrónica amenizaba su fiesta.

Aproximadamente a las 19:20 horas se pudo apreciar el eclipse de luna por corto tiempo, en ese momento el escenario era tomado por Antu Coimbra, quien realizó sus mejores mezclas con la luna roja a su favor.

A las 20:30 horas, durante la presentación del dj residente Israel Torres el mar ya no era la principal atracción, pues el viento obligó a muchos a abandonar el agua para buscar su lugar frente al escenario, donde ahora se disfrutaba de la música al calor de la cerveza que se vendía en el lugar a 75 pesos.

El evento

Las localidades tenían un costo de 850 pesos en admisión general y mil 550 en VIP.

La oferta de alimentos era poca, se podía elegir entre pizza y hamburguesas.

Ajeno a la música se podía gozar de atracciones como un bag jump y artistas que dibujaban cualquier figura en los cuerpos con pintura fluorescente.