Morrissey y Marshall, la renovación de la música irlandesa

La formación musical de Darren y Greg data de la infancia por influencias familiares; prefieren dedicarse a mensajes introspectivos y armoniosos como la sensación de un mal día.

México

Los vaivenes del rock irlandés oscilan por nuevos senderos y otras voces más jóvenes surgen en el panorama para regocijo de quienes se sienten hastiados de U2 y su sobreexposición mediática. Entre esas voces destaca la dupla conformada por los cantantes Darren Morrissey y Greg Marshall.

La historia del rock de Irlanda, desde mucho antes que lo proclamara U2, lleva la cicatriz de los conflictos sociales y políticos suscitados en los polos norte y sur. Esto puede apreciarse mediante sendos documentales de la BBC como A tale of two cities y 40 years of Irish rock que explican cómo tanto Ulster como Eire procrearon una gama de agrupaciones desde finales de la década de los cincuenta hasta la actualidad.

Algunos ejemplos provenientes de ciudades como Dublín, Belfast, Limerick y otras regiones: Them, banda surgida a mediados de los sesenta de donde se emanciparía el cantante Van Morrison con sus innumerables éxitos. Thin Lizzy es otro ícono local con un tema notable: "Whiskey in a jar", (que Metallica "covereó" exitosamente); The Boomtown Rats con el cantante y actor Bob Geldof, autor del concierto filantrópico Live Aid; el solista Rory Gallagher y su tema "Walk on hot coals"; los Virgin Prunes, conformado por los íntimos amigos de Bono: Gavin Friday y Guggi.

La huella de la irreverente Sinead O'Connor y sus arrebatos son tema aparte en la década de los noventa que también arrojó a The Divine Comedy, Clannad, Enya y The Corrs, más afines al pop-folk y cuya presencia ha ido difuminándose con el paso del tiempo. En la última década han destacado Imelda May, The Strypes y Hazier, por mencionar a algunos. Otras películas contribuyen a mantener la buena reputación como Once (2006) con Glen Hansard y Marketa Irglova y su banda The Swell Season cuyo tema "Falling slowly" obtuvo un premio Oscar aquel año. Su éxito serviría para montar un musical en Broadway posteriormente.

¿Qué tiene que escribir ahora esta industria como nuevo capítulo? La presencia de un par de chicos dublineses con un puñado de canciones rock-folk en el álbum debut And so it began (2014), siguiendo los pasos del estilo de su compatriota Van Morrison, pero cercanos por igual a otros grupos como Simon y Garfunkel, The Kinks y los insoslayables Beatles. Aunque tampoco niegan su gusto por los Everly Brothers o The Dubliners.

Y entonces comenzó. Vagando por Londres durante el mes de abril, quien escribe estas líneas encontró a Morrissey y Marshall. Fungió como Celestina para este encuentro un concierto en el Barbican Centre, en el que apoyaron a Sinead O'Connor como teloneros. Las rabietas y mala actitud de la cantante empañaron su presencia escénica, aunque el encuentro previo con esta otra propuesta novedosa y envolvente ya se había gestado desde ese momento. La austeridad del concierto resultó contundente para otros ingleses ahí congregados que acudieron a buscarlos para comprar su disco, obtener un autógrafo y una foto en las redes sociales.

Con solo un par de guitarras acústicas brotaron temas como "High and low", "Old tree", "You are who you are", "I've got a plan", "We are one" y "Pack up lady", entre otras demostrando su química musical. Darren Morrissey (vocales, guitarras) asegura que su apellido no guarda parentesco alguno con el ex vocalista de The Smiths, cuya imagen se ha vuelto de culto entre hipsters en los últimos años (la prueba está en su reciente homenaje ramplón en cumbia). Se trata de un apellido más en su tierra natal, pero esta buena coincidencia les ha generado mayor atención a su proyecto aunque tampoco hayan tenido contacto con el autor de "Irish blood, English heart", quien también acepta sus raíces.

El encuentro posterior con Darren y Greg se realiza unos días después del concierto en una taberna del barrio de Camden Town, al norte de la capital británica, conocido por su vida bohemia, noches de juerga y residentes famosos como Amy Winehouse y Pete Doherty (The Libertines). El dueto acude con extrema puntualidad después de que ésta cronista degustara un típico platillo de fish and chips como comida vespertina para después beber unas cervezas en su compañía. En este vecindario resulta difícil hallar un sitio donde el ruido, la música y la gente no opaquen la conversación, más aún tratándose de un viernes por la tarde.

Estos chicos de 27 años relatan que hace apenas siete lograron establecer sus lazos después de que Darren estuviera en las filas de otro grupo previo. Hoy en día las raíces de ambos permanecen en Londres. Apenas en 2011 consolidaron su proyecto y desde entonces la suerte tiene otro curso. El enlace con Sinead O'Connor ocurrió mediante su manager, quien contactó al productor John Reynolds a quien tienen en común. Ella mostró interés en la pareja que conoce los escándalos en los que suele desenvolverse Sinead y no desean involucrarse.

Su formación musical data de la infancia por influencias familiares. Ellos, a diferencia de la protesta que expelen los cantos y las letras de U2, prefieren dedicarse a mensajes introspectivos y armoniosos como la sensación de un mal día que puede sucederle a cualquiera. Como jóvenes visionarios ya preparan un segundo álbum después de promocionar And so it began. Esta reportera saca su franqueza al revelarles que su acto le fue más dinámico y agradable que el de la misma Sinead. Ambos esbozan una sonrisa y se sienten halagados.

México e Irlanda comparten elementos similares como la religión católica y el suceso histórico del Batallón de San Patricio. Pese a que Morrissey and Marshall todavía son unos desconocidos en este país no hay que descartar el enorme tino y convocatoria que tienen algunos productores y festivales como Corona Capital, principalmente enfocado en la música indie de este estilo, para elegir esta clase de grupos en su oferta. Quizá ellos puedan ser parte de ella en un futuro próximo y darle de nueva cuenta una renovación su escena nativa.