ENTREVISTA | POR PAOLA BETANCOURT

El artista presentará el 23 de abril, en el Vive Latino, el álbum 'Estilo libre', aderezado con su nuevo sencillo, el intento de canción que siempre quiso hacer: "Invierno".

Daniel Riveros, ‘Gepe’, icono de Chile, desafía la ética en la música

Daniel Riveros ha logrado crear un pop entremezclado con raíces andinas.
Daniel Riveros ha logrado crear un pop entremezclado con raíces andinas. (Especial)

México

Daniel Riveros Gepe (Santiago, 1981) es un artista chileno que le hace honor a la carrera que estudió y, a sus 33 años, se distingue por ser un “diseñador de canciones” que ha logrado crear un pop entremezclado con raíces andinas. Hace un par de años, el periódico español El País catalogó a Chile como “el nuevo paraíso del pop” y a Gepe como una de sus figuras principales. ¿Por qué Gepe? es una pregunta que él odiaba, pero ahora la aprecia de una manera casi sentimental, porque lo remonta a su origen.

“Limpio la ventana, el invierno en la cara, lo paso pensando en ti” y “Si tu mujer tiene hambre, dale de comer”, dicen parte de sus letras. Con una personalidad contrastante, serio a ratos y a la vez divertido cuando emite sus letras pegajosas, Daniel Riveros conversa con  Dominical  MILENIO sobre su nuevo sencillo y el compromiso social que asumen los artistas en Chile con el activismo y la política.

¿Por qué ‘Gepe’?

La elección de esa palabra o ese nombre es bastante aleatoria, siempre tiene mucho que ver con algo muy puntual. Eso tiene relación con cierta sensación de la palabra universal. Gepe se dice igual en Chile que en México, Argentina, Estados Unidos o Europa, es en parte por eso. La universalidad es lo que me interesa, tanto en la música como en todos los aspectos.

Tus canciones retoman un poco de todos los géneros, ¿cuál es tu definición?

Canciones pop con influencia o inspiración folclórica latinoamericana, eso, básicamente.

¿Crees importante preservar la música andina y que se le está dejando de lado?

La música, sobre todo de los pueblos, no se pierde nunca, simplemente duerme por un tiempo o deja de estar visible, pero siempre está ahí en las personas. Cuando la reviven es lo adecuado. Yo no rechazo nada, simplemente ésta es la música que me gusta, con la que me siento cómodo. La música andina no solo tiene que ver con Chile, tiene que ver con Ecuador, Perú, Bolivia y Colombia, principalmente. Es un poco ir y revivir las raíces. Pero no viajo a ellas de manera consciente, sino que están dentro de mí, una mezcla de mi inconsciente y de mi entorno. No es algo tan difícil que tenga que ver con lo antropológico o la excavación.

Sobre tu nuevo sencillo, “Invierno”, ¿qué puedes platicarnos?

Es una de mis favoritas, tiene mucho de bachata, de bolero también. El disco en general, y principalmente esa canción, responden mucho a la música que yo escuchaba cuando era pequeño. Me recuerda a los paseos con mi padre, cuando escuchaba música en el auto, que ponía Locomía o a Juan Luis Guerra. Esto siempre ha estado presente. Siempre quise hacer una canción como esa o intentarlo, y creo que esto fue un buen intento. De hecho creo que esta canción me dejó bastante contento.

El primer sencillo de tu último álbum, “Hambre”, con Wendy Sulca, fue muy criticado. ¿Fue estrategia de mercadotecnia crear polémica?

Al principio uno no está tan consciente de que se pueda generar eso, pero hay cierta ética en la música que prevalece, y por lo demás me parece bonito desafiarla. Creo que cuando la música o la cultura general avanzan es cuando las obras generan diálogo, por lo contemporáneo, por el pasado, por los referentes. Me da la impresión de que “Hambre”, el video y la colaboración con Wendy, son como un diálogo con lo que hay ahora. Wendy viene de un mundo musical determinado y yo vengo de otro. La mezcla era extraña, a medida que ha pasado el tiempo, ha caído por su propio peso. Lo que me interesa más allá de los dimes y diretes es la colaboración y la canción. Es lo más importante: los elementos, los arreglos, los referentes musicales que tiene el video y la música de la canción son lo necesario, y creo que eso ha prevalecido y la discusión ha quedado un poco de lado.

Un grupo de artistas chilenos ha saltado a la escena musical internacional y el diario El País nombró a Chile “el paraíso del pop”. ¿Cómo pasó esto?

Creo que Chile sigue siendo un país donde se produce música pop, por llamarlo de alguna manera. La independencia que tiene todavía pesa mucho como para que haya una propuesta musical que trascienda al universoindie, pero aún así, me parece súper saludable lo que hay. No es que sea necesario ser tan visible. Me da la impresión de que eso sería un punto cumbre. Si alguno de los proyectos sobresale por el resto y se masifica absolutamente, sería bastante bonito. Por ahora se están generando cosas muy buenas en música, como Espacio Solar y Playa Gótica, que son proyectos buenos en general y nuevos. Surgieron este año y el pasado, pero creo que lo que está sucediendo ahora viene de cinco años atrás.

Te distingue tu defensa de los derechos LBGT. ¿También eres activista?

En general los artistas en Chile nos sentimos comprometidos con nuestra realidad porque es inevitable. Chile es un país pequeño donde desde hace tiempo suceden cosas que realmente nos mueven a todos. Desde desastres naturales hasta políticos y sociales. En general, los referentes musicales que tenemos siempre se han hecho cargo de la realidad social, como Violeta Parra, Víctor Jara, Jorge González. Ellos son tan grandes, que nosotros los sentimos como referente e intentamos retomar esa labor y corresponder. Y la realidad y la problemática de hoy por hoy en Chile es la diversidad, la orientación sexual, los escándalos políticos, al igual que en México. Creo que la realidad latinoamericana tiene mucho que ver con eso y nosotros intentamos de alguna manera representar y apoyar. Hoy estoy apoyando a un partido joven que se llama Revolución Democrática, que tiene que ver con jóvenes que entraron recientemente al Parlamento con muy buenas propuestas y bastante identidad.

¿Cuál es tu vínculo con México?

Tiene que ver con la experiencia. Es el país que he visitado más veces en mi vida, he ido más de 20 veces, desde 2007 en adelante. Al hacer tanta visita, empieza uno a generar una relación con la gente, con el público, con el medio; ya tengo buenos amigos en México, ya es algo especial. Hay un público que me sigue. He tenido lindas presentaciones y también terribles. Me acuerdo de una vez que me quedé sin voz, no tenía nada con qué cantar, estaba en un concierto y fue terrible y desde ese tipo de experiencias y los Vive Latino que he hecho, o las dos veces en el Lunario lleno o el Teatro de la Ciudad lleno también, ha sido súper bonito y, por tanto, es una relación especial con México.

Has colaborado con Carla Morrison, Julieta Venegas y Natalia Lafourcade, ¿qué elementos te atraen de un artista para realizar una colaboración?

Primero afinidad musical, no necesariamente tiene que ver con que cantemos o hagamos lo mismo, busco cierta manera artística de pensar que sea similar o parta de la misma esencia. Por ejemplo, con Julieta me pasó eso. Quizá musicalmente no nos parecemos tanto, pero la sensibilidad que ella tiene me es muy afín. Con Natalia he cantado acá en Chile muy a gusto y somos muy compatibles en el gusto por la canción, el gusto por la tradición, por explotar la canción por sobre todas las cosas y sobre todos los estilos. De Carla simplemente amo su voz y desde que ella me invitó a cantar en una ocasión, supe que era necesario hacer algo juntos. Y la verdad es que ha sido entre admiración y cercanía. Lo segundo es importante, cierta relación personal también.

¿Qué hará diferente tu visita a México en esta ocasión?

Siempre es algo distinto, lo particular de esta participación es que tenemos el disco ya editado desde hace un par de meses, funciona bastante bien, lo hemos estado practicando bastante en vivo. Llevamos dos o tres meses de gira por Chile, por tanto tenemos el éxito bastante ensayado. No me refiero a que hagamos lo mismo en todos lados, sino que la manera de tocar las canciones ya la tenemos probada y la disfrutamos mucho. Me encanta cuando llega el momento en que uno ya lo sabe y lo disfruta, lo comunica de una manera más limpia, eso es lo que llevamos allá.

Disco nuevo, duetos, giras... ¿Qué proyectos siguen?

Siempre hay cosas qué completar, pero el camino se va armando de acuerdo con lo que va sucediendo. En general yo podría decir ahora que lo siguiente que quiero hacer es el próximo sencillo con un video bonito. Que las presentaciones que vienen en marzo, abril y mayo sean buenas, básicamente eso, más que llegar a algún punto en particular, seguir haciendo discos ya para mí es una suficiente motivación y meta.