Contagia "Juanga" su pasión y ofrece brindis por México

"El Divo de Juárez" dio una inolvidable fiesta, donde mostró ser un gran "showman"; Daniela Romo y Emmanuel, algunos acompañantes.
El compositor hizo un recorrido por sus más grandes éxitos.
El compositor hizo un recorrido por sus más grandes éxitos. (Clasos)

México

Juan Gabriel dijo: “Ya ven, mis amores, que yo siempre les hablo con la verdad” y así  lo demostró por espacio de cinco horas y media en el Auditorio Nacional, donde dio secuencia a su temporada en dicho recinto, con una fiesta de la que todo mundo salió contento, feliz, complacido y satisfecho del espectáculo que vivió.

Sí, porque la pasión y entrega del michoacano fue tal que resultó imposible no adherirse a sus acciones, por ello encontró eco en cada interpretación, como cuando se apoyó en sus clásicos como “Caray” o “Querida”, o cuando se puso nostálgico y guiándose en un cuaderno de notas ofreció “En esta primavera” y “Dónde andará”.

Aunque el contagio que produce con su carisma y la “entrega” con que adereza cada una de sus acciones también se materializaron cuando cantó “El Noa Noa”, entonces la escena fue un gran salón de baile, porque las 10 mil almas que asistieron a la cita, aprovecharon el ritmo y saltaron de sus butacas.

Su gusto por interactuar con sus fans y ser un anfitrión amable, bromista y hasta dicharachero, también contribuyó para que el curso del reloj no se sintiera, aunque en repetidas ocasiones destacó: “Bueno, ¿y ustedes no se cansan?, ¿qué?, ¿nadie los espera? Ya va a pasar el último autobús ¿o qué es lo que toman ustedes aquí’?”.

Su derroche de energía ya había hecho estragos en su maquillaje, pero no en el ánimo de mantener la fiesta por lo alto.

¿Seguimos?, preguntó y la respuesta fue contundente. “Siií”.

El sofisticado equipo de producción de su espectáculo permitió que todos los invitados, desde los de zona VIP  hasta los de segundo piso disfrutaran por igual de la variedad. Si Juanga se sentaba en las escaleras lo veían a detalle, como también apreciaban al cantante cuando se iba al fondo del escenario para permitir que se lucieran sus músicos, bailarines y coristas.

De igual forma, la nitidez del sonido permitía escuchar que, por momentos, el anfitrión se sofocaba. Aunque la reacción de sus invitados siempre fue suficiente para que, aun cuando ya se había desprendido del chaleco y el moño rosa que hacían juego con el resto de su atuendo, incluso sus zapatos, la pasión que Juanga tiene por su profesión siguiera derrochándose en el escenario.

La solidaridad que ha tenido el compositor a lo largo de su carrera con los cantantes a quienes ha dado su inspiración se hizo presente y provocó el momento nostálgico, cuando en las tres pantallas que hay en el recinto aparecieron los rostros de Lucha Villa, Lola Beltrán, Rocío Jurado y Rocío Dúrcal, mientras como fondo se escuchaba la voz de Juan Gabriel al ritmo de “Abrázame muy fuerte”.

Aunque ese afán por hacer mancuerna también se manifestó cuando Bárbara Padilla interpretó el tema “No tengas miedo”; a los chicos de Zona Prieta que le dieron su sello de modernidad a “No tengo dinero” y a India, quien le puso el sabor de la salsa a “Costumbres”.

En esa parte de la fiesta también presentó a Daniela Romo, y de inmediato la cantante salió para cantar “De mí enamórate”.

Emmanuel, a quien su esposa Mercedes Alemán veía en la quinta fila, fue otro de los invitados especiales. Él ofrecíó su versión de “Pero qué necesidad” .

El mariachi se sumó a la convivencia y entonces la fiesta se “avivó” con canciones como “La diferencia”, que Juanga impregnó con sus divertidos y provocativos ademanes.

Su infaltable “Amor eterno” se escuchó por la sala y se reprodujo en las voces de cada uno de los invitados, como Elizabeth ‘Álvarez, quien ya había cantado y bailado todo el repertorio.

Luego de ofrecer “Así fue”, Juanga eligió “Por qué me haces llorar” para concluir el show, no sin antes tomar una copa y decir: “Brindo por México, por todos los que aman a México y por todos los que esta noche me han acompañando”.

El cantante

El intérprete dijo: “Vale la pena haber venido hasta acá, aunque ahí traigo mi tanque de oxígeno, por cualquier cosa”, dijo al tiempo que enseñaba el artefacto.

”Han pasado 45 años desde que Alberto Aguilera les ha regalado a Juan Gabriel, y aquí estamos. ¿Y cómo no? Con tanto cariño y aplausos que me han regalado”, dijo.

Lucha Villa, Lola Beltrán, Rocío Jurado y Rocío Dúrcal fueron homenajeadas en las pantallas.