Confirman su fe en el escenario de "Godspell"

Los nervios se hacen presentes en backstage minutos antes de que comience la función, cuando los actores preparan todos los detalles de vestuario y peinado.

México

Faltan apenas dos minutos para que inicie la función, el público ya ocupa las butacas y los 12 actores que dan vida a Godspell inician la oración que ya volvieron su ritual previo a entrar a escena.

El escenario que creó Sergio Villegas (inspirado en el teatro Milán que se inaugura hoy oficialmente), donde se ven cajas oscuras a todo lo ancho y herramientas de construcción, ya espera dejar libre la magia que esconde bajo el suelo, donde, ocultos a la vista del público, seis músicos toman sus instrumentos para darles sonido al escuchar la tercera llamada.

La pared de ladrillo ficticio que representa la mayor parte de la escenografía, anticipa, al público más observador, el concepto de la obra que están a punto de presenciar, pues está tapizado de murales con imágenes de “personajes universalmente conocidos que han hecho aportaciones en distintos ámbitos. Es posible ver a Jesús al lado del Che Guevara porque los dos tenían en común ser filósofos jóvenes que movían a gente joven”, explica Guillermo Wiechers, productor.

El símbolo del cristianismo muy cerca del de judaísmo, el espíritu santo y el símbolo budista también figuran en la gran pared que reúne todas las creencias en una obra donde la música es utilizada como hilo de la historia cómica donde José Ron hace de Jesús y Alex Sirvent protagoniza a Judas.

“Tenemos un Jesús que es más actor que otra cosa, efectivamente, y todo el mundo va a decir: ‘Jesús no canta igual a los demás’, eso ya lo sabemos y lo asumimos, el papel requiere a un actor que cante, no a un cantante que actúe. José Ron tiene todas las características para el personaje y para ser líder de grupo”, asegura la directora Lorena Maza mientras comienza a dar solución a las 230 notas que tomó de la primera de las 14 funciones previas al estreno oficial.

Ana Victoria tiene ya su traje a rayas y ha terminado de hacer rizos a su cabello, la obra comienza y los nervios están a flor de piel, los temas que horas antes ensayaban mientras se cambiaban y repasaban sus movimientos, ahora tienen que ser interpretadas a la perfección, “es una obra llena de pequeños detalles, no hay cabida a la distracción, tienes que estar muy concentrado”, aseguró Óscar Schwebel; el público está muy cerca y más de 200 miradas están clavadas en los protagonistas que ya pueden sentir la intimidad.

“Tengo un contacto con el público muy directo, puedo verlos a los ojos, puedo hablarles, y a eso le encontré un sentido nuevo, fue una revelación para mí porque sé que puedo llegar a la gente, y aparte del mensaje de la obra, puedo comunicarme directamente, rompemos con la cuarta pared y veo claramente qué les pasa. Son momentos muy bonitos”, dijo José Ron, quien en un momento clave de la puesta es crucificado en una cruz que baja del cielo al centro del escenario.

Irónicamente uno de los momentos más emotivos lo protagoniza Judas, “me llena de tristeza traicionar a mi mejor amigo, es un dolor muy fuerte, hay una canción que se llama ‘Bajo los sauces’, es apenas un susurro, se me salen las lágrimas y luego Jesús me da dos besos y me dice: ‘amigo, haz lo que tienes que hacer’, recordó Alex.

En contraparte aparece Óscar, quien hace reír a la audiencia con sus ocurrencias, “mi personaje juega una onda muy lúdica, siempre está bromeando con Jesús que dice cosas serias y yo salgo con bromas”, explicó.

El resultado es alentador, conforme transcurre la obra el público parece contento, “hay hasta lágrimas, desde un niño que se atacaba de la risa, la abuelita con la boca abierta, una pareja de enamorados, me di cuenta que estamos haciendo reír a la gente con cosas inocentes y bonitas. No hay momentos vulgares, no estamos cayendo en el chiste barato para hacer reír. Eso es lo que pudimos experimentar”, revivió Sirvent después de la primera función. 

Claves

A escena

- De la música que se escucha durante toda la obra solo un piano es visible en el escenario.

- Cinco regaderas dejan escapar el agua que protagoniza el momento del bautismo de Jesús.

- Las funciones previas comenzaron el 7 de marzo y el estreno oficial será el 20.