Conchita Wurst, tolerancia que lleva al éxito

Mientras su candidatura a Eurovisión provocó reacciones negativas en el este de Europa, en su país, Austria,  goza más bien de un consenso favorable.

VIENA

La trayectoria de Conchita Wurst, consagrado el sábado en Eurovisión, es la de un cantante que había buscado el éxito en vano para "renacer como el ave Fénix" gracias a un personaje inventado.

'Rise like a Phoenix' es el título de la balada que lo encumbró. Ultraclásica, es también una invitación a resistir para aquéllos que, como Conchita, procedente de una región de provincia en Austria, han tenido que sufrir a causa de ser diferentes.

Delicada y graciosa en su personaje femenino, con grandes ojos de venado y una soberbia melena oscura, Conchita completa su 'look' con una barba postiza que le cubre las mejillas y el mentón.

Su verdadero nombre es Tom Neuwirth, de 25 años de edad, nacido en la pequeña ciudad de Gmunden. El apellido de su seudónimo, Wurst, significa "salchicha".

Tom, quien sólo utiliza su barba postiza en el escenario, al mismo tiempo que se enfunda en un vestido de lentejuelas, llegó a entrever el éxito siendo muy joven, en 2006, primero participando en un popular programa de televisión, 'Starmania', y luego integrando un efímero grupo musical de chicos.

Después vinieron los cambios. Finalizó sus estudios de moda y compuso el personaje de Conchita, con el que buscó su oportunidad de nuevo en televisión en 2011.

En 2012, por muy poco fracasó en su intento de representar a Austria en Eurovisión.

"Es la historia del paso a través de malos momentos y de la lucha contra cosas difíciles, así como las ganas de superarme creciendo para, espero, convertirme en alguien mejor", comenta Conchita/Tom.

"Mucha gente dice: soy homosexual pero no necesito barba y un vestido para expresarlo", señalaba en estos días el ahora ganador de Eurovisión. "Yo solo quiero demostrar que pueden ser aceptados de todas las maneras. Que tienen el derecho a hacer lo que quieran", añade.

En un artículo que le consagró recientemente la prensa austriaca, aparece Tom y no Conchita, posando junto a su compañero sentimental, pero también con sus padres, orgullosos y sonrientes, vestidos con trajes tradicionales austriacos.

Mientras su candidatura a Eurovisión provocó reacciones negativas en el este de Europa, en su país, aunque poco inclinado a las extravagancias, Conchita Wurst goza más bien de un consenso favorable.

El presidente del partido de extrema derecha FPÖ (Partido de la Libertad) austriaco, Heinz-Christian Strache, quien dijo que encuentra "ridículo" al personaje que encarna Wurst, quedó bastante aislado del resto.

En plena campaña para las elecciones europeas, los Verdes austriacos, por su parte, subieron hace días a su página en Facebook una foto de Wurst con la leyenda "¡Conchita! ¡12 puntos!".

Que los austriacos amen o no a Conchita no es lo que importa, puesto que ésta mejoró el flojo balance de su país en Eurovisión. Su única victoria anterior se remonta a 1966, con "Gracias, querida", Interpretada por Udo Jürgens, y ahora gracias a "ella" organizará la edición 2015.