Comparten el Auditorio, pero no el escenario

Los veteranos intérpretes complacieron con sus éxitos al público que llenó el foro.

Ciudad de México

La idea de ver a Alberto Vázquez y a Enrique Guzmán en el Auditorio Nacional en un concierto anunciado en conjunto no sucedió, pues las más de 10 mil personas que aguardaban su aparición tuvieron que disfrutar de los veteranos por separado.

“Con el otro compañero (Alberto Vázquez) eché un volado, perdí yo y tuve que empezar”, dijo Enrique Guzmán, quien acompañado de siete coristas que vestían de blanco y más de 10 músicos dio inicio a su presentación con “Mi corazón canta”, “Te seguiré”, “Más”, “Con y por amor” y “Secretamente”.

La audiencia, conformada mayormente por mujeres que rebasaban los 50 años, inició el “viaje a mi mundo” que prometió Guzmán, quien en ocasiones interrumpía su canto para dar la bienvenida, con tono irónico, a los asistentes que llegaban tarde a la sala.

Con ayuda de pantallas de led y el sonido logrado por los músicos, consiguió que sus fans se remontaran a la época del rock and roll con temas como: “Agujetas de color de rosa”, “Gotas de lluvia” y “La plaga”.

El ambiente se tornaba más ameno con Guzmán tocando la guitarra y meneando su cuerpo a ritmo del rock, así como con las anécdotas que compartía con su público, como la primera canción que compuso dedicada a una mujer de la que se enamoró en una tardeada, “Pensaba en ti”. Al paso de hora y media puso fin a su repertorio con “Payasito” y “Uno de tantos”, para dar paso a Alberto.

Un rápido cambio de músicos y Vázquez comenzó su espectáculo presentando a sus coristas, “el otro trae como ocho, yo nada más traigo dos”, dijo para inmediatamente mostrar la potencia de su voz con “16 toneladas”, “El velador”, “Cosas” y “Fue en un café”.

“Como ustedes saben, fui un gran fumador y ahora (la vida) me está cobrando. Dejé de fumar, pero ahora me hace falta el aire, a veces tengo que estar con oxígeno, pero me encanta venir a cantar al DF”, dijo el cantante que vive en Torreón, Coahuila.

Alberto preguntó al público: “¿Me dejan traer mi airecito?”, con lo que obtuvo aplausos como aprobación.

“Ahora sí van a ver...”, dijo Vázquez, que con ayuda del oxígeno continuó la velada con “Blueberry Hill”, “El jovencito”, “Tus ojos” y “Tú significas todo para mí”.

El momento cumbre llegó con “Maracas”, la esperanza de verlo con  Guzmán se desvaneció cuando compartió con el público la invitación que le hizo para cantar juntos, pero no encontró respuesta.

La velada

El concierto comenzó a las 20:40 horas y terminó dos horas y cuarenta minutos después, con un recinto totalmente lleno de mujeres en su mayoría.

Guzmán prometió visitar pronto el Auditorio, al que denominó como “el más bello de la capital”, pues asistirá al concierto de Alejandra Guzmán el 2 de agosto.