Rammstein clausura la fiesta metalera del Hell and Heaven

La agrupación alemana salió al escenario pasada la medianoche; antes, Twisted Sister anunció su retiro de la música.
Los seguidores del heavy metal disfrutaron a lo grande.
Los seguidores del heavy metal disfrutaron a lo grande. (Luis Ortiz )

México

Una serie de juegos artificiales encendió el cielo, se trataba de la entrada de Rammstein, que en automático reanimó a las miles de personas que presumían haber logrado llegar al final de la jornada del Hell & Heaven Metal Festival.

Pasaba de la medianoche cuando el estruendo de la banda alemana estremeció a los amantes del metal, quienes agradecieron el espectáculo visual a cargo de Till Lindemann, su vocalista, quien es pirómano certificado.

El fuego provocaba que el escenario se iluminara y dejara al descubierto a Till, quien con la cara pintada de dorado camuflajeo los cambios que pudo tener su rostro en los cinco años que no visitaba México, pero a la audiencia le bastó con comprobar que su energía sigue intacta.

El escenario se convirtió en un ardiente infierno cuando sonó “Feuer Frei”; el fuego y la furia del vocalista solo parecían ser alicientes para quienes tenían ganas de cerrar los ojos y empujar con fuerza los cuerpos que tenían a su alrededor.

La fiesta inició horas antes, por lo que para ese entonces era evidente el cansancio en los cuerpos y en los rostros; sin embargo, el ánimo no decayó, un trago más de cerveza, una fumada más al cigarrillo y a seguir gritando y moviendo la cabeza sin miedo a alebrestar al cerebro.

Lejos de su música la banda habló poco, pero no fue necesario, el espectáculo visual era suficiente para los fans, quienes vieron el fin del show cuando la pirotecnia acompañó a “Te quiero, puta”, minutos antes de las 2:00 horas de ayer.

Previamente el ambiente había sido preparado por Twisted Sister, banda estadunidense que se encargó de mantener alerta a la audiencia de principio a fin.

Dee Snider no desaprovechó ni un centímetro del escenario, moviéndose de extremo a extremo cual trompo, incluso cuando se tiró al suelo y se recostó no paró de menear el cuerpo, se desabotonó el chaleco y dejó que su pecho transpirara libremente.

Su heavy metal se puso patriota cuando una enorme bandera de México fue ondeada por la banda en señal de complicidad, y por si no quedaba claro se escuchó un “Fuck You, Donald Trump” de parte del vocalista.

Pese a que llevan transitando por los escenarios del mundo 40 años, la agrupación lucía feliz y enérgica, la razón era que era la primera y última vez que pisarían la Ciudad de México juntos, pues anunciaron su separación para fin de 2016.

“Es nuestro adiós. Cuarenta años después Twisted Sister se retira, no como Judas Priest, no como Scorpions, no como Ozzy Osbourne. No más tour, esto es el adiós, adiós”, dijo Dee y las miles de personas frente a él no creían tal certeza y gritaban amargamente.

Después del momento nostálgico la fiesta continuó con  “We’re Not Gonna Take It” y “I Wanna Rock”, tema con el que dijeron adiós.

El ambiente

Pese a que el Hell & Heaven se ha convertido en uno de los pocos festivales que dan lugar a las almas metaleras, algunos asistentes consideran que aún hay mucho por hacer en temas de organización.

Los comentarios generales se enfocaban en la falta de baños, la lentitud en los accesos, la falta de agua y el alto precio de las bebidas embriagantes.