Una noche de recuerdos con la pareja de oro

Angélica María y Enrique Guzmán se presentarán el 29 de agosto en el Teatro Nazas, en donde deleitarán a los laguneros con todos sus grandes éxitos.
Angélica y Enrique, deleitarán a su público contemporáneo y al transgeneracional, con temas que han sido famosos desde su auge en los años 60.
Angélica y Enrique, deleitarán a su público contemporáneo y al transgeneracional, con temas que han sido famosos desde su auge en los años 60. (Facebook: Teatro Nazas)

Torreón, Coahuila

Angélica María y Enrique Guzmán, la pareja de oro de la época dorada del Rock and Roll, estarán por primera vez cantando juntos, en una gira que visitará Torreón el próximo sábado 29 de agosto a las 8:30 de la noche en el Teatro Nazas, para recordar todos sus grandes éxitos.

"La Novia de México" pondrá el toque romántico con temas como "Johnny el enojón", "Con un beso pequeñísimo", "Dile adiós", "Tú sigues siendo el mismo" y "Cuando me enamoro".

Una noche única en la que durante 2 horas se hará un recorrido musical por los más grandes éxitos de estos dos grandes de la canción que han enamorado a su público por más de 6 décadas.

"Payasito" ,"Eddie, Eddie","Yo que no vivo sin ti","La Plaga","Secretamente","Cuando te tomo de la mano","A donde va nuestro amor" entre muchas otras son parte del legado musical que estará presente en este emotivo encuentro.

Una noche para recordar, cantar y bailar y sobre todo para revivir los grandes éxitos de esta inolvidable pareja romántica: Enrique Guzmán y Angélica Maria

Así, Angélica y Enrique, deleitarán a su público contemporáneo y al transgeneracional, con temas que han sido famosos desde su auge en los años 60, cuando se convirtieron en todos unos ídolos del rock and roll en México.

"La Novia de México" pondrá el toque romántico con temas como "Johnny el enojón", "Con un beso pequeñísimo", "Dile adiós", "Tú sigues siendo el mismo" y "Cuando me enamoro". Además el padre de la famosa 'Reina de corazones' incluirá en su repertorio melodías como "Tu cabeza en mi hombro", "Oye", 'Acompáñame" y "Buen viaje", entre muchos otros.

Es así como el sábado 29 de agosto a las 20:30 horas, inundarán el escenario del Teatro Nazas con el ritmo que marcó toda una época.

Por otra parte, cabe recordar que Angélica María es quizás la única estrella del cine mexicano que ha logrado realizar con éxito la difícil transición de actriz infantil a leyenda viviente.

Su carrera comenzó cuando apenas tenía seis años, interpretando a un niño en la cinta Pecado (1950) al lado de Roberto Cañedo y Zully Moreno. Acompañó a Pedro Infante en Los gavilanes (1954) y a Miroslava en Dos caras tiene el destino (1951). A los diez años de edad su filmografía incluía 14 películas y un premio Ariel a la Mejor Actuación Infantil por su participación en Mi esposa y la otra (1951).

La tradición alrededor de los niños actores indica que su carrera debió declinar cuando aparecieron los primeros síntomas de la pubertad. Sin embargo, a los once años Angélica estaba tan ocupada que no tuvo tiempo de pensar en el retiro. Por el contrario, sus actividades artísticas se diversificaron y en 1955 debutó en el teatro interpretando a la pequeña asesina en serie de la polémica obra "La mala semilla", actuación por la que también fue premiada.

Junto con Enrique Guzmán, Alberto Vázquez, César Costa, Julissa y otros jóvenes cantantes, Angélica construyó un universo imaginario poblado de adolescentes rebeldes.

Cinco películas más documentaron la transformación de Angélica de niña a mujer. Mientras alternaba el cine con el teatro, la joven inició de nuevo, con éxito su hoy famosa carrera musical. En 1962 se convirtió en la novia de la juventud, la novia de México y la novia de América. Eran los años del rocanrol y del advenimiento de un nuevo grupo social, inexistente en décadas anteriores: los adolescentes.

Junto con Enrique Guzmán, Alberto Vázquez, César Costa, Julissa y otros jóvenes cantantes, Angélica construyó un universo imaginario poblado de adolescentes rebeldes, en el que las pasiones se diluían entre besos castos y helados de fresa.

En ese universo, Angélica era la reina indiscutible: una versión mexicana de Doris Day, Sandra Dee o Suzanne Pleshette con el agregado de inteligencia, simpatía y sentido común que sus colegas norteamericanas nunca desplegaron.