Alejandro, “Sin tantita pena”

El cantante ofreció lo mejor de su repertorio musical en el Auditorio Nacional.
Alejandro Fernández cuenta con el mayor número de temas musicales para telenovelas en Televisa.
Alejandro Fernández ofreció sus éxitos al público del Auditorio Nacional. (Auditorio Nacional)

México

Como es costumbre, el concierto de Alejandro Fernández comenzó con gritos de emoción de sus seguidores, quienes puntuales esperaron la presentación de "El Portillo" en el Auditorio Nacional.

Y fue minutos antes de las 21:00 horas cuando el menor de los Fernández apareció en el escenario para cantar un cover de Roberto Carlos, a quien más adelante volvería a recodar.

Una emotiva dotación de sus baladas fue con lo que comenzó a la noche que prometía ser como las que acostumbra ofrecer en el escenario de Reforma.

Sobrio, pese a un desaliño de su corbata, el intérprete tapatío se acompañó de un trío de atractivas bailarinas en algunas canciones.

Fue con el tema "Te lo dije cantando", que el público ya no aguantó las ganas y se puso de pie para corear la canción.

Ya en un momento más íntimo, comenzó a interpretar "Me dedique a perderte" con lo que las luces de los celulares comenzaron a observarse entre los asistentes.

Casi a las 22:00 horas, el esperado mariachi apareció en el es escenario y con sus guitarras y trompetas iniciaron la fiesta.

La mayor ovación llegó cuando apareció con un traje negro de charro para cantar "Por qué tan solita" y después "Mátalas", mientras el público se puso de pie de nuevo para corear los temas.

Por un momento el mariachi calló para que Alejandro cantara un par de clásicos como "Abrázame" y "Si tú te vas" para endulzar la noche de los románticos.

"Quiero agradecer a Dios, a mis padres por crear una familia y a mis hijos por ser mi motor de mi vida", dijo casi al despedirse.

Llegó la esperada "No" de Armando Manzanero, a quien "El Potrillo" recordó como el mejor compositor de México.

Se presagiaba el final pues la orquesta y el mariachi se unieron para entonar "Sin tantita pena" que provocó el grito de los presentes, para después escuchar "Como quien pierde una estrella".

Pero el verdadero final fue cuando Alejandro interpretó un popurrí en honor a su padre.