Agustín Lara se pone de moda

Ya se detectan indicadores que apuntan a un reencuentro de la juventud con las canciones de El músico poeta.
Agustín Lara
Agustín Lara (Especial )

México

Ya se detectan indicadores que apuntan a un reencuentro de la juventud con las canciones de El músico poeta. Vimos uno la semana pasada, cuando Natalia Lafourcade, con el álbum Mujer Divina — Homenaje a Agustín Lara, ganó dos premios en el Grammy Latino

En estos tiempos es extraordinario poder ganar dos grammys con canciones que muchos consideran cursis, empalagosas y pasadas de moda. La música que se escucha ahora se ha volcado sobre el ritmo, con disonancias excéntricas alejadas de la armonía romántica tradicional y letras a base de lugares comunes y palabras repetidas, dirigidas a un público global de cultura elemental. Nada más opuesto al estilo de Agustín.

A pesar de ello, la música del jarocho está conectando con las nuevas tendencias. Uno de los grammys que ganó Lafourcade fue en la categoría de Mejor Álbum de Música Alternativa, colocando a Lara en una vertiente de franca vanguardia. Es difícil imaginar a Agustín al lado de Café Tacvba, Bomba Estéreo, Illya Kuryaki & The Valderramas y León Larregi. Pero esos otros nominados, con todo y sus estilos innovadores, fueron vencidos por la inspiración de El Flaco de oro y las peculiares adaptaciones musicales de Natalia.

La otra categoría ganadora fue: Mejor Video Musical en Versión Larga. Las canciones reinterpretadas por Lafourcade y expresadas visualmente por el director Juan Luis Covarrubias hicieron resurgir a Lara en la era de iTunes y YouTube.

Otro indicador del nuevo interés por el jarocho fue la reinauguración de la Casa Museo Agustín Lara, en Veracruz. La legendaria "casita blanca" donde él habitó es ahora visita obligada para los visitantes del puerto. En el evento tuve el honor de recibir, junto al comunicador Jorge Saldaña, la Medalla Agustín Lara de manos del secretario de Turismo del Estado, Harry Grappa. Me sorprendió la nutrida presencia de jóvenes, quienes al lado del público tradicional entonaron canciones y recorrieron las salas del museo con genuino interés.

Es lógico que los boleros y canciones de los años treinta y cuarenta comiencen a llamar la atención. Los temas románticos grabados de nuevo por Luis Miguel y demás artistas han correspondido en su mayoría a la etapa del filin, estilo de moda de finales los cuarenta a mediados de los cincuenta. Ese catálogo ya ha sido muy explorado y ahora el interés por el pasado se está yendo más atrás, hasta donde aparecen Agustín, María Grever, Gonzalo Curiel, Luis Arcaráz, Guty Cárdenas, Alberto Domínguez, Manuel Esperón y otros. Esa es la etapa que sigue en el reencuentro. Lara es el puntero.

Y así como lo juvenil está mostrando destellos de la elegancia y sofisticación de esos años, la música romántica de la época de oro empieza a conectar con el presente. El reggaetón, el hip hop, lo grupero y el pop tienen su sitio en el gusto popular. Pero las melodías y palabras románticas siempre son imprescindibles. Para eso nadie es mejor que los compositores de la generación de Lara. Por ello, ante la necesidad de algo romántico de verdad, Agustín se está poniendo de moda. D