Siete grandes mitos del rock

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Musicópata (Especial)

Ciudad de México

El rock and roll siempre ha sido asociado con sexo, drogas y depravación general, por ello es un caldo de cultivo ideal para mitos y leyendas en torno a algunos de sus practicantes más famosos y pintorescos. En los años setenta fue común que las muertes de los artistas del rock fueran explicadas como conspiraciones misteriosas, y que los mismos artistas iniciaran o perpetuaran rumores de sus supuestas hazañas. Curiosamente, algunos de los mitos y leyendas urbanas más extravagantes del rock siguen circulando bajo la apariencia de historias verdaderas. Los siete mitos más extendidos en el rock siguen siendo estos:

 

Que Paul McCartney está muerto.

Mito: Paul murió en accidente automovilístico en 1966 y fue reemplazado por un impostor que aún hoy sigue en giras y conciertos.

Que Elvis Presley y Jim Morrison están vivos.

Mito: Elvis no murió en 1977. Fingió su muerte para recluirse y salir para siempre del ojo del público, viviendo hoy bajo otra identidad. Morrison sigue vivo pero está en pésima salud mental. En su tumba está el cadáver de un desconocido.

Que Mama Cass Elliot se asfixió comiendo un sándwich.

Mito: La ex cantante del cuarteto The Mamas & The Papas murió cuando se le atoró en la garganta el sándwich de jamón que estaba comiendo. La policía encontró junto a su cuerpo los pedazos del emparedado restantes.

Que Los Beatles fumaron mariguana en el Palacio de Buckingham.

Mito: Antes de la ceremonia en la que recibieron la medalla de Miembro del Imperio Británico, Los Beatles fumaron un carrujo de cannabis en uno de los baños del Palacio.

Que Keith Richards se hizo cambiar la sangre.

Mito: Antes de iniciar gira por Europa en 1973, el guitarrista de Los Rolling Stones viajó a un hospital en Suiza para que le sacaran toda su sangre y se la repusieran con otra que no estuviera contaminada y dañada por drogas y alcohol.

Que Robert Johnson hizo un pacto con Satanás.

Mito: Johnson era un guitarrista mediocre de blues hasta que vendió su alma al diablo a cambio de convertirse en un gran virtuoso del instrumento.

Que Ozzy Osbourne decapitó murciélagos vivos a mordidas.

Mito: En los conciertos de Ozzy era frecuento ver como arrancaba la cabeza de murciélagos vivos a base de mordidas y después rociaba al público con la sangre en sacrílego ritual.

 

Las leyendas urbanas se basan en parte sobre unos cuantos datos reales que les dan visos de verdad. Estos mitos no son fácilmente verificables. Pasan de boca en boca —o de email en email— y casi siempre invocan el clásico “alguien dice que…”, cláusula que hace virtualmente imposible encontrar la fuente original de la información.

Pero la falta de verificación no disminuye el atractivo de las leyendas urbanas. La gente disfruta estos mitos como simples historias, y solo tiende a medio creerlas como algo preciso. ¿Son estos mitos puro cuento? ¿Qué datos los hacen parecer creíbles?

¿Usted qué piensa? En próximas entregas iré analizando cada uno de estos siete mitos del rock con los datos claros y recientes que hay. Empezaremos con el de Paul McCartney. Espero verle por aquí.