Una noche a ritmo de salsa

Marc Anthony regresó a la ciudad con un recinto lleno.
Ataviado con unos jeans, playera blanca, un saco gris y lentes para sol Marc Anthony inició su presentación.
Ataviado con unos jeans, playera blanca, un saco gris y lentes para sol Marc Anthony inició su presentación. (Cortesía)

Guadalajara

La noche del sábado se congregaron miles de tapatíos para disfrutar del exponente, y a pesar de no tener un nuevo disco bajo el brazo, su larga trayectoria enlista suficientes temas para complacer a sus seguidores. Aunque al igual que la ocasión anterior su presentación llego casi a la hora y media, dejando con ganas de más.

En esta ocasión la mayoría de la audiencia fueron adultos, abundaron las parejas y grupos de amigas. Muchas de las jóvenes y señoras llegaron elegantes, y con buen tiempo para hacer una precopa en el lobby del Auditorio Telmex durante la espera. El murmullo de la plática fue constante durante ese tiempo, risas y buen ánimo como si llegaran al reencuentro de un buen amigo, uno que los pondría a bailar al primer minuto. El escenario consistió en dos niveles de tarima donde se colocaban los músicos así como los coristas, con unas escaleras a la mitad y una enorme pantalla al fondo y dos más a cada lado.

A las 21:20 horas las luces se apagaron, aunque el staff tardó un par de minutos más en dejar el set listo apoyándose con lámparas afinando los detalles. Aunque los asistentes no se desesperaron tanto en esa pausa ya que sonaba en alto volumen el éxito de Luis Fonsi "Despacito" durante la breve espera.

A las 21:25 horas finalmente arribó, ataviado con unos jeans, playera blanca, un saco gris y lentes para sol. "Valió la pena" fue el tema abridor y la gente se puso de pie de inmediatamente, nadie se resistió al ritmo y propios y extraños comenzaron a bailar. Algunos no se resistieron y se colocaban en el pasillo para grabar unos instantes del show aunque eran regresados a sus asientos amablemente.

"Y hubo alguien" fue el siguiente tema, como el inicio del tema era más pausado la gente tomó asiento, pero a la mitad el ritmo aceleró y la salsa cobró vida de nuevo, Marc entonces decidió quitarse los lentes de sol para observar a los asistentes y decirles con una sonrisa, "esta también se puede bailar". La invitación fue recibida de inmediato y la fiesta continuó.

"Hasta ayer" y "Flor pálida" continuaron la velada mientras las luces del escenario destellaban al ritmo. Otra constante en el público fue ver a las madres con sus hijas, bailando, aventando piropos al cantante pero sobre todo estrechando lazos a ritmo de salsa.

"Contra la corriente" mantuvo el ritmo, los movimientos de cadera provocaban chiflidos entre las asistentes y piropos que iban del más tierno hasta el más explícito.

Hubo quienes viajaron desde León para disfrutar del concierto que contó con dos apartados importantes, un popurrí de sus mejores baladas seguido en breve por otros de sus éxitos más bailables.

Una de las más coreadas fue “Hasta que te conocí”, original de Juan Gabriel, uno de los momentos más emotivos de la noche. Entre su docena de músicos hubo oportunidad para lucirse en momentos de “solos” como su bajista Mario.

“Te conozco bien” y “Mi gente” se agregaron al listado y dieron la salida falsa. Y poco tardó el cantante en regresar para cerrar su show con “Tu amor me hace bien” y “Vivir mi vida”. Marc se mostró como en cada ocasión como todo un showman, incitando a la gente a pasar un buen rato, profesando su amor por México y por Guadalajara a la menor oportunidad, platicando ante los asistentes e incluso bromeando un poco o sonrojándose ante los gritos que recibía, demostrando su carisma en el escenario y su capacidad para poner a todos a bailar sin reparo.

GPE