Joan Rivers, un funeral de alfombra roja

La comediante fue despedida por decenas de celebridades que acudieron al servicio encabezado por su hija Melissa.
Su única heredera estuvo junto a su hijo, Cooper Endicott.
Su única heredera estuvo junto a su hijo, Cooper Endicott. (AP)

Nueva York

Tal como ella misma deseaba, el funeral de Joan Rivers se convirtió ayer en todo un desfile de estrellas, que se reunieron en el Upper East Side de Nueva York para dar su último adiós a la popular actriz, humorista y presentadora.

Actrices como Whoopi Goldberg y Sarah Jessica Parker, personalidades del mundo de la comunicación como Howard Stern y Geraldo Rivera, y poderosos empresarios como Donald Trump fueron solo algunos de los famosos que acudieron a la cita.

Rivers, de 81 años, fue despedida con un servicio privado en el que Stern pronunció un emocionante discurso sobre su “mejor amiga” y en el que también intervino la actriz de Broadway Audra McDonald, quien entonó “Smile”.

En un funeral digno de una superestrella, el Coro de Hombres Gay de la ciudad de Nueva York cantó éxitos de Broadway, incluido “Hey Big Spender”.

Melissa Rivers, la única hija de Joan, agradeció a los presentes su apoyo y leyó una carta que había escrito a su madre cuando aún vivía.

Como cierre, Hugh Jackman cantó el tema de Peter Allen “Quiet Please, There’s a Lady on Stage” y una banda de gaiteros interpretó el clásico “New York, New York”, informó People.

Entre quienes acudieron a recordar a Rivers estaban las comediantes Kathy Griffin, Rosie O’Donnell y Whoopi Goldberg; además de su colega y amiga del canal E!, Kelly Osbourne.

Las estrellas de teatro Bernadette Peters, Alan Cumming y Tommy Tune también estuvieron presentes, así como el productor de discos Clive Davis. Los diseñadores de modas Dennis Basso, Michael Kors y la venezolana Carolina Herrera también acudieron.

Solo se podía asistir al servicio que fue en una de las mayores sinagogas reformadas de Estados Unidos, por invitación. La policía cerró las calles laterales y relaciones públicas femeninas verificaban las invitaciones de los asistentes.

Un gran número de paparazzi, cámaras de tv y periodistas se dio cita en la calle y cientos de fans se concentraron detrás de vallas metálicas para ver la llegada de las estrellas.

La comediante dijo en su libro de 2012 I Hate Everyone ... Starting With Me (Odio a todos... empezando por mí) que esperaba “un gran escenario con luces, cámara, acción” y “ciento por ciento Hollywood”.

La representante de relaciones públicas de Rivers dijo que en lugar de enviar flores, pueden hacerse donativos a las organizaciones caritativas God’s Love, We Deliver; Guide Dogs for the Blind o Our House.

Su deceso

Joan Rivers fue hospitalizada el 28 de agosto cuando sufrió un ataque cardiaco durante una revisión de rutina en un consultorio. El departamento de salud del estado de Nueva York investiga las circunstancias del fallecimiento.