Una inteligente rubia tonta

Función Dominical.
Escena de la película "Nuestro video prohibido".
Escena de la película "Nuestro video prohibido". (Columbia Pictures)

Ciudad de México

Todo comenzó con Loco por Mary. Eran los años ochenta y Cameron Diaz era suficientemente joven como para identificar a todos los adolescentes con su humor escatológico y sexual. La ascendente carrera de la actriz había comenzado siempre en el papel amable de la rubia tonta de la que Sofía Coppola se burla (veladamente) en Lost in Translation. La verdad es que Diaz es una buena actriz. Al menos parece haberlo demostrado encarnando a la brutal Malkina en El abogado del crimen.

Parece sin embargo que a Diaz lo que realmente le gusta son esas comedias desenfrenadas basadas en una “historia real” que ha sido llevada hasta el extremo. He aquí la noticia real: en 2002 el chico del cable entró a la recámara de la actriz Pamela Anderson y Tommy Lee donde encontró un video de la pareja teniendo sexo a todo dar. El hombre (listo, pero con pocos escrúpulos) salió de casa con un video que lo volvió rico. Pamela y el enorme miembro de Tommy se volvieron famosos por aquellos años.

Algo similar sucede a la pareja de Nuestro video prohibido. Antes de casarse él y ella tenían sexo bueno, pero llegado el tiempo las cosas comienzan a ir mal. Un día tienen la ocurrencia de grabar todas las posiciones sexuales del libro The Joy of Sex, de Alex Comfort y lo hacen con un iPad que permite que el video se comparta en red donde una cantidad indeterminada de usuarios de “La Nube” habrán de ver lo bien que se lo pasa una pareja que en realidad de sexo tiene poco. Lo primero que salta a la vista es todo lo que ha cambiado desde que en el 2002 el señor del cable se robó un videocasete. Hoy día tú mismo puedes volverte famoso con ayuda de las redes sociales y un “click.”

La verdad es que en Nuestro video prohibido es “el ángel” de Cameron Diaz quien se lleva la película. Lejos de ser la rubia tonta en la vida real, la actriz tiene la inteligencia de burlarse de los clichés que produce su aspecto y demuestra que como en todos los colores capilares, cuando se trata de rubias hay de todos sabores y Diaz está lejos de ser la más frívola, la más candente o la más tonta.

Hay que decir por otro lado que a la actriz y a su personaje les está cayendo la edad. No basta ya con que aparezca ella burlándose de los clichés para que soltemos la carcajada; Cameron no tiene la fuerza ya para llevar sobre sus hombros todo el peso de una trama que de pronto parece innecesariamente larga. Así, por más que Nuestro video prohibido arranque dos o tres sonoras carcajadas la verdad es que al director Jake Kasdan (con quien ya trabajó Cameron Díaz en una de sus películas más mediocres, Bad Teacher, del 2011) le falta el ritmo y en suma, el talento de los hermanos Farrelly, esos con quienes Diaz inmortalizó a Mary en una de las películas más cómicas y desenfrenadas del Hollywood noventero. Todo por servir se acaba decían las abuelas: se fue la adolescencia, se fueron los noventa y ya comienza a irse el personaje de la rubia tonta que durante tanto tiempo protagonizó con mucha inteligencia, Cameron Diaz.


Nuestro video prohibido (Sex Tape) Dirección: Jake Kasdan. Guión: Kate Angelo, Jason Segel y Nicholas Stoller. Música: Michael Andrews. Fotografía: Tim Suhrstedt. Con Jason Segel, Cameron Diaz y Rob Corddry. Estados Unidos, 2014.

@fernandovzamora