¿Es el humano un virus sobre La Tierra?

[Función dominical]
La crítica ha elogiado Radicales como "filosófica" "meditativa" y "naturalista"
La crítica ha elogiado Radicales como "filosófica" "meditativa" y "naturalista" (Especial)

Ciudad de México

Si es usted de los que no pueden dormir preocupado por el calentamiento global, esta película es para usted: Radicales. Es para usted suponiendo, claro, que le guste lo lento de la trama, los diálogos ambiguos y las tres horas de una historia que gira en torno a tres ecologistas que dolidos con lo que la humanidad hace con el planeta deciden hacer explotar una hidroeléctrica.

La Muestra número 58 tiene, como era de prever, momentos altos y otros que no lo son tanto. La crítica ha elogiado Radicales como "filosófica" "meditativa" y "naturalista". Puede que sea prejuicioso, pero estos adjetivos a mí me suenan a "tremendamente aburrida". En efecto, aunque la película se mueve desde el punto de vista visual (y ofrece al espectador hermosos planos y delicados momentos de música que promueven la contemplación) la verdad es que aunque esta película no es lo peor de la 58 Muestra internacional de cine de la Cineteca, tampoco es lo mejor.

Por otro lado está el hecho de que La Muestra tiene el compromiso de ofrecer al público mexicano esa clase de cine que, a causa de la avaricia de las distribuidoras y el desgano del gobierno por promover el arte, no llegarán al cine más que así, con esta Muestra que es ya una tradición para el cinéfilo profesional, el de a pie o el que nada más es curioso. Vale la pena, pues, seguirle la pista a Kelly Reichardt, una directora que en 2007 fue exaltada por su película Old Boy como una de las artistas audiovisuales de mayor sensibilidad.

La verdad es que Reichardt, como los radicales de su película, está convencida de que hay que hacer algo antes de que los humanos acabemos con nuestro planeta azul. Ella no pone bombas, claro, pero ha dedicado sus obras a concientizar. Lo hace con un tonito Zen, un saborcillo oriental que pretende ser iniciático, místico y musical. Una delicia para todos aquellos ecologistas que piensan que el ser humano es una suerte de virus.

La obra maestra de Reichardt sigue siendo Wendy and Lucy (2008). Ésta es una obra más acabada, entre otras cosas, porque la crítica al capitalismo que está destruyendo el planeta es frontal. La directora no se contenta en Wendy and Lucy con que el público saque sus propias conclusiones y ofrece una moraleja que nos ahorra cuando menos una hora y media de duración.

En la moda de esa clase de realismo que denuncia, Kelly Reichardt usa técnicas próximas al documental. Para ello, explota con mucho tino las locaciones naturales en Portland y se permite explorar, además, el cine como arte visual usando no solo el video (un instrumento que ya es estándar en la industria) sino una serie de formatos que, como todo su cine, no resultan funcionales tanto para vender como para llamar la atención. Pero en fin, alguien tiene que poner el dedo en la llaga con respecto al ecologismo y para ello es que cada determinado tiempo se filman películas como Radicales, una obra muy aburrida que sin embargo vale la pena para el público comprometido con la Tierra en una alargada función dominical.

Radicales (Night Moves). Dirección: Kelly Reichardt. Guión, Jonathan Raymond y K. Reichardt. Fotografía: Christopher Blauvelt. Con Jesse Eisenberg, Dakota Fanning y Peter Sarsgaard. Estados Unidos, 2013.

@fernandovzamora