Visita Bieber a damnificados por "Haiyan"

Dejo atrás sus polémicas y limpia su imagen para mostrar un lado humanitario poco conocido por el público. 

Manila

Justin Bieber visitó ayer a jóvenes sobrevivientes del tifón Haiyan en Filipinas, adonde viajó para lanzar una campaña mundial para ayudar a los afectados por la tormenta mortal.

El ídolo adolescente llegó de Australia a Tacloban, la devastada capital de la provincia central de Leyte, donde distribuyó camisetas, juguetes y pelotas de baloncesto a los niños.

El cantante de 19 años visitó una escuela primaria en Tacloban que sirve como centro de evacuación pese a haber sufrido grandes daños por el tifón del mes pasado, que dejó casi 6 mil muertos y más de mil 700 desaparecidos y acabó con ciudades y pueblos enteros en el centro de Filipinas.

“Fue como si no hubiéramos sido azotados por el tifón, como si Yolanda nunca vino”, dijo una niña a la cadena de Manila TV5 Television al describir su sentimiento al ver a su ídolo. El tifón Haiyan es conocido localmente como Yolanda.

Bieber realizó un rápido recorrido por la escuela y visitó un espacio temporal para estudiar que albergaba a unos 300 niños, antes de subirse a un escenario afuera para cantar, dijo Kate Donovan, una vocera de Unicef.

“Tocó un repertorio muy bonito”, dijo. “Interpretó una serie de canciones de Navidad y algunos de sus éxitos también, incluyendo la canción “Baby”.

En otra escuela también usada como refugio temporal, Bieber jugó baloncesto con algunos niños y posó de manera juguetona con sus admiradores.

“Justin le trajo mucha alegría y esperanza a los cientos de niños que estaban ahí”, dijo Angela Kearney, coordinadora de emergencias por Haiyan de Unicef, en un comunicado.

Kearney agregó que el dinero que Bieber recaude “le dará a los niños que se vieron afectados por Haiyan acceso a educación, vacunas, una mejor nutrición, agua limpia y sanidad”.

Bieber es uno de varios famosos que han ayudado en los esfuerzos de recuperación.

La cantante Alicia Keys visitó una base de la fuerza aérea en Manila hace dos semanas y distribuyó creyones y libros para colorear a niños de familias que llegaron en vuelos de caridad de los ejércitos de Filipinas y Estados Unidos de las provincias de Leyte y Samar, sacudidas por el tifón.

“Cuando escuché sobre la tragedia hace unas semanas, pensé que podría contar con ustedes para hacer una diferencia”, dijo.