Sylvia Pasquel explora su vena cómica en escena con monólogo

La actriz no necesita de una complicada escenografía ni un vestuario elaborado para atrapar la atención de la audiencia con el montaje "No seré feliz pero tengo marido".
Interpreta el personaje de "Vivi", una mujer que enfrenta diversos retos en su matrimonio.
Interpreta el personaje de "Vivi", una mujer que enfrenta diversos retos en su matrimonio. (Clasos)

México

El reciente estreno de la obra No seré feliz pero tengo marido, trajo para Sylvia Pasquel la oportunidad de explotar en solitario sus alcances en la comedia y el drama, en escena. “Una experiencia muy padre y diferente, estoy muy contenta, es algo muy nuevo para mí”, aseguró la actriz.

La corta temporada que tendrá la obra, producida por Rubén Lara, en el Distrito Federal antes de emprender gira por la República, no demerita la atención que Silvia pone a cada detalle, pues aunque terminó la temporada de ensayos, minutos antes de cada función, la actriz repasa sus líneas, a pesar de lo agotador que resulta más tarde hablar sin pausa durante hora y media.

Para dar la mejor actuación, basta un buen descanso, “porque la verdad es muy pesada, entre semana me voy a dedicar a mi foro, a hacer ejercicio y a llevar una vida un poco más tranquila para poder estar al cien el fin de semana. Estoy descansando, no desvelándome, y de por sí salgo poco”, declaró Pasquel, entrevistada por ¡hey!

La historia de Vivi, personaje que interpreta Pasquel, crece paulatinamente a medida que narra sus vivencias en 25 años de casada, para trasladar al público a una época determinada, la actriz se ayuda de vestuarios simples, es el caso de un vestido de novia, una bata de dormir, una peluca con tubos, un mandil, un saco y gorros de fiesta.

Los cambios ocurren al momento, mientras sin dejar de hablar recorre la habitación tapizada por un escandaloso papel de flores donde le hacen compañía un sillón, un par de sillas y una pequeña mesa, mobiliario que maneja con facilidad según las necesidades del texto, donde consigue la risa de la audiencia como señal de identificación.

Uno de los retos a los que se enfrenta la actriz, es la manipulación del maniquí que la acompaña, el cual hace de su marido y con el que logra la sensación de una persona más en escena: “está muy pesado. El muñeco fue evolucionando conforme fue pasando el tiempo, pero todavía me falta poderlo manejar mejor”.

 “A la hora de estar haciendo la adaptación, lo que hicimos fue tomar del libro todo con lo que nosotras nos identificamos como mujeres, lo que de alguna manera habíamos vivido, experimentado en un matrimonio o en varios, y coincidimos en que el final tenía que ser tierno, conmovedor para llegarle a las mujeres. Todos los días puedes comenzar, tomar tus sueños y hacer una vida feliz”, declaró la actriz, que tomó los casos expuestos para interactuar con su público.

Tomando por sorpresa a los asistentes más cercanos a ella, Sylvia lanzaba preguntas embarazosas referentes a la cotidianidad en la vida de pareja, “a mí también me agarran de sorpresa las respuestas, tenemos que estar a las vivas para responder ingeniosamente”, dijo Pasquel.  

Claves

La obra

- La puesta se presenta en el teatro 11 de Julio, a finales de julio recorrerá ciudades como Hermosillo, Ciudad Obregón, Nogales y Culiacán.