Retratan con obra clásica problemas actuales

Proyecto Chéjov Vania, obra teatral escrita hace más de 100 años, relata problemáticas actuales, entre ellas el miedo y el conformismo de la sociedad
Vanya
Vanya (Especial)

México

Una historia de amor platónico, problemas ambientales y el conformismo ante las pruebas de la vida son algunos de los temas que se descifran a lo largo de Proyecto Chéjov Vania, una obra clásica escrita en 1900, cuyas temáticas concuerdan con la época actual.

La dirección de la puesta en escena corre a cargo de Diego Del Río, quien lucha porque el público no tenga miedo a las obras clásicas "creen que clásico va a ser una cosa muy impostada y la realidad es que Chéjov es todo lo contrario, es la antítesis de eso, es una obra que me parece completamente cercana, contemporánea, que el conflicto me parece que lo podrían haber escrito hace una semana y es vigente", explicó.

Entre los mensajes que contiene la obra, el productor destaca la crítica a la iglesia católica: "el tema de la culpa, 'te toca sufrir en este plano porque en el siguiente Dios se apiadará de ti', donde para algunos personajes de la historia, "al final del día el consuelo es: 'ya descansaremos cuando nos llegue la muerte'".

Del Río explica que el espectador podrá ver a seis personajes en escena con conflictos actuales, donde algunos "tienen la puerta abierta y deciden cerrarla. Hay en eso una desesperanza, hay una gran cantidad de seres humanos que no asumen su realidad. Son personajes no más grandes que la vida, que entran en el suicidio silencioso de su propia existencia y es muy doloroso, es muy común, la mayoría de la población que no se asume, que no crece, que no busca, que se acomoda", considera.

Gabriela de la Garza recibe al personaje de Elena en el tiempo justo, "la vida te manda lo que necesitas en el momento que lo necesitas", considera, y con confianza en que el resultado final será benéfico, da vida a una mujer casada con un profesor 30 años mayor que ella:

"Al principio se enamora de él por admiración, porque la deslumbra con su sabiduría, su personalidad y conforme van pasando los años se da cuenta que no era lo que pensaba, se desilusiona mucho. Es una pianista frustrada.", explica.

Para la actriz, "el cuestionamiento (para el público que vea la puesta) va a ser si estoy contento con mi vida, conforme con lo que tengo, qué me falta por hacer y si me atrevo a hacerlo, a conseguirlo".

En el momento en que Moisés Arizmendi acepta "es evidente que pinto canas y que ya traigo una carga de vida que me permite aventurarme a explorar personajes que tienen un peso de vida tan fuerte", llega Astrov a su lista de personajes, un hombre que se verá seducido por la belleza de Elena en una desarrollo que describe como "tragicómico":

"Desean, pero no se atreven a hacer lo que se necesita para conseguirlo, se parecen un poco a nosotros los mexicanos, deseamos ir al mundial pero tenemos una selección que es de dar vergüenza, son personajes que dicen una cosa y hacen otra.

"El amor platónico entre Elena y Astrov va a ser un tema que les puede interesar, les va a divertir el desarrollo familiar. Todo lo que hacemos los miembros de una familia cuando llega alguien a visitar, cómo nos olvidamos de nosotros mismos, toman nuestra cama y vaciamos el refrigerador, muy a la mexicana, nos mueven todos los horarios y nosotros nos desvivimos como anfitriones", comparó el actor.