Entre mariachis y aplausos despiden a Ninón Sevilla

Su hijo, Genaro Lozano, informó que en próximas fechas la ANDA y la Cineteca Nacional le rendirán un homenaje póstumo

México

Entre aplausos y música de mariachi, amigos, familiares y seguidores despidieron esta tarde los restos de la connotada actriz Ninón Sevilla, quien falleció ayer víctima de un paro cardíaco.

Al filo de las 16:00 horas, una carroza color negro arribó al Panteón Jardín, seguida de carros que en su toldo llevaban coronas de flores para Ninón, icono del llamado "Cine de Rumberas".

Al llegar el féretro al espacio dispuesto para que reposen los restos de Sevilla, los instrumentos de cuerdas y las trompetas comenzaron a sonar con "El son de la negra", luego siguieron los temas "El Rey", "Aventurera", "Mariachi loco" (a petición de la familia), "Tres regalos", "Amor eterno" y "Hermoso cariño".

Bajo una atmósfera colmada de nostalgia, decenas de personas despidieron a quien fue la primera "Aventurera", entre porras y aplausos. Su hijo, el músico Genaro Lozano, aunque intento mantenerse en calma, no pudo evitar las lágrimas.

Al lado de Lozano, la Cónsul de Cuba, María Sánchez, y el productor Federico Wilkins, le trataban de dar ánimos, mientras los encargados de dar sepultura a su madre hacian lo propio.

Colmado de coronas y arreglos florales, el nicho donde a partir de esta tarde reposarán los restos de Ninón, es el número 41 y se ubica al lado de José Sánchez Ramírez y Daniel Muñoz Arroyo.

Con la voz entrecortada, María Sánchez externó que la fallecida actriz siempre mantuvo buenas relaciones con los consulados, que fue una mujer solidaria que dio todo a Cuba y a México. "Este país se queda con ella y ha sido sepultada con su pasaporte cubano y su bandera cubana", anotó.

Previo a su llegada al cementerio, los restos de la actriz, cuya última aparición en telenovelas fue Qué bonito amor, fueron velados en una funeraria del sur de la capital, donde esta tarde se ofició una misa en su honor.

Cantos católicos y sonadas ovaciones marcaron el cierre de la ceremonia en la que Lozano vertió agua bendita y una flor en el féretro de su mamá, el cual estaba cubierto por la bandera de Cuba y flores blancas.

En su oportunidad, Genaro Lozano expresó que la última voluntad de su madre "fue que el pueblo sea feliz y que nunca la olviden. Ella dijo: Se va una diva, pero se queda su leyenda".

Respecto a cómo le gustaría que recordaran a su madre, dijo que "como lo que era ella, alegre y dicharachera".

Finalmente, sin dar detalles, el líder del grupo Trapiche compartió que ya están en pláticas con "la ANDA (Asociación Nacional de Actores) y la Cineteca Nacional para organizar un homenaje póstumo primero Dios".