Mia Farrow recorrerá zonas contaminadas de Ecuador

La actriz, embajadora de buena voluntad de Unicef y activista humanitaria, recorrerá las zonas para conocer los daños ambientales causados presuntamente por la petrolera estadunidense Chevron.
Mia Farrow saluda desde el Palacio de Gobierno en Quito.
Mia Farrow saluda desde el Palacio de Gobierno en Quito. (EFE)

Ecuador

La actriz y activista estadounidense Mia Farrow visitará este martes una zona de la Amazonía ecuatoriana para conocer los efectos del daño ambiental que, según el Gobierno de Ecuador, dejó en la zona la petrolera Texaco, hoy Chevron.

La visita forma parte de la campaña "La Mano sucia de Chevron", que promueve el Ejecutivo de Rafael Correa para denunciar ante el mundo lo que considera los daños y la negativa de la multinacional estadounidense a repararlos.

La actriz, embajadora de buena voluntad de Unicef y activista humanitaria, recorrerá zonas contaminadas en la provincia de Sucumbíos, donde se encuentran varios de los campos que fueron operados exclusivamente por Chevron-Texaco entre 1964 y 1990, informó la gubernamental Secretaría Nacional de Comunicación.

La petrolera "utilizó métodos obsoletos e ilegales en el manejo de los desechos tóxicos" y derramó "más de 18.000 galones (68.133 litros) de agua tóxica y derivados en piscinas sin revestimiento protector, lo que subsecuentemente contaminó el suelo y los cuerpos de agua en la región", sostiene el Gobierno ecuatoriano.

Con su presencia, Farrow se sumará a una iniciativa puesta en marcha en septiembre con la visita a la zona del presidente Correa, quien se embadurnó la mano con restos de crudo de una de las balsas para mostrar al mundo lo que considera los daños ambientales dejados en la zona por las actividades petroleras.

Restos iguales subsisten todavía en un millar de reservorios construidos por Texaco, posteriormente adquirida por Chevron, para alojar los desechos de su operación, dijo entonces Correa.

Chevron fue condenada en 2011 por la Corte de Sucumbíos a pagar 9.500 millones de dólares de indemnización por los graves daños que se le imputan haber dejado en la Amazonía durante el tiempo en que operó en Ecuador.

La petrolera estadounidense rechaza la sentencia y ha acusado de haber cometido fraude en el juicio a los grupos indígenas que le demandaron y a sus abogados, por lo que también se juzga a todos ellos ante una corte en Nueva York.

Un tribunal arbitral de La Haya, a su vez, tramita una demanda de la petrolera para intentar endosar a Ecuador el pago de la indemnización que le impuso la justicia ecuatoriana.