Ibiza vive con fiesta la pasión del futbol

Música electrónica, fuegos pirotécnicos, porras, suspiros y baile arman el ambiente del encuestro futbolístico.

Ibiza, enviada

El gol que anotó el Real Madrid en la primera parte del encuentro final de la Champions League fue el presagio de la fiesta que vendría para sus seguidores.

Y así mientras en el estadio de Milán, Alicia Keys y Andrea Boccelli erizaron la piel del público presente y del que los seguía por la pantalla chica, en el Nikki Beach de Ibiza, el ambiente de la fiesta de Heineken lo pusieron las chicas.

Primero Carita Lanina, quien con su dominio en la tornamesa impidió que los poco más de mil invitados se mantuvieron estáticos, pues todos fueron atraídos por sus "pinchazos" y el ritmo que generaban.

Y después la mancuerna que hizo con Julia Philipos en el violín y Anatacia en el sax provocaron la sorpresa y admiración a la escena que creaban con sus mezclas.

El mar, a menos de 15 metros, era parte de la grata escenografía natural que enmarcó el festejo, que inició incluso horas antes del encuentro deportivo. Esto porque mientras hubo quien se preocupaba por tener primer lugar frente a la pantalla que reproduciría el triunfo en penaltis del Real Madrid —que así acabó con el suspiro que hasta el cuarto cobro tuvo el Atlético de Madrid—, otros preferían degustar el sushi y el salmón.

En el festejo también se emuló la clásica llegada de James Bond, cuando después del primer gol anotado por el campeón un elegante hombre llegó por el aire. Justo ahí por donde más tarde, cuando ya se conocía al campeón, la convivencia se iluminó con cientos de fuegos pirotécnicos, mientras el brindis y el baño de cerveza se repetía por toda la fiesta.

LOS INVITADOS

  • Poco más de mil personas, entre ganadores de promociones, clientes y ejecutivos de la marca, acudieron a la convivencia.
  • La fiesta se repitió en varias capitales. En la Ciudad de México se realizó en el Indies Rock.