Enfrentan sus miedos en el escenario teatral

Blanca Guerra y Álvaro Guerrero reaparecen hoy en la puesta en escena ¿Quién teme a Virginia Woolf? en el foro Chapultepec.
Antes del estreno hicieron intensos ensayos.
Antes del estreno hicieron intensos ensayos. (Clasos)

México

Tras una pausa de un año, y con la experiencia de haber ensayado ¿Quién teme a Virginia Woolf? en Argentina, bajo la dirección de Daniel Veronesse, Blanca Guerra y Sergio Bonilla retomaron el proyecto que hoy los hace subirse al escenario con sus nuevos compañeros, Álvaro Guerrero y Adriana Llabrés, bajo las órdenes del director residente, Víctor Weinstock.

A unas horas de estrenar, Weinstock se encuentra “trabajando el vértigo (con los actores) para que suelten el texto y se lancen al suceso, que no tengan miedo. No puedo darles chance de pensar, quiero que fluya. En cuanto más pausas hacen, peor les sale”, dice el director.

Mientras tanto, el elenco comienza a exponer sus líneas como si hubiera llegado el momento de hacerlo con público, y la puesta que originalmente transcurre en dos horas se extiende a cuatro por las pausas que realiza el director para hacer anotaciones.

Exceptuando a  Guerra, todos portan el vestuario que usarán hoy y se concentran en el trabajo  que puede representar un cambio en su carrera, como sucede con  Blanca.

“En Secretos de familia yo tenía una determinada edad, pero mi maestro, Mendoza (Héctor), me enseñó esta pasión por la actuación y escribió esa obra para Delia Casanova y para mí. En ese entonces, nos llevó a unos niveles de trabajo actoral que para mí significó un parteaguas, porque crecí como actriz ante mí, ante los ojos de los demás y era un trabajo de mucha exigencia.

“De tanto en tanto, después de un periodo de tu vida, te vuelves a enfrentar a una obra que te lleva a un punto de exigencia que puede significar un parteaguas, para bien o para mal. El trabajo que estamos haciendo, ya por sí mismo me está ayudando a crecer, a exigirme profundidades a las que no había llegado”, declaró Guerra.

Álvaro Guerrero, por su parte, trabaja en que su texto fluya con naturalidad, repitiendo las frases que al director no le convencen, porque “lo que uno tiene que hacer es que no se note la costura, que parezca que sucede espontáneamente”, aseguró el director.

Agotados por la energía que han derrochado en su actuación, como lo requiere la obra, los actores terminan el ensayo y están listos para subir el escenario del Foro Chapultepec.

Claves

La producción

- La  obra se presentará todos los fines de semana  y se mantendrá por tres meses en cartelera.

- Para Blanca Guerra representa su regreso al escenario teatral, el cual compartirá con Álvaro Guerrero.