"El Cabo" llegó 'armado' de buen humor al Nazas

Una noche divertida para quienes acudieron en medio de un clima fresco, favorable, para poder soportar su carisma que sin dudas, también conjuró un poco los dolores que se han sufrido en esta ciudad. 
El Cabo cayó en Torreón.
El Cabo cayó en Torreón. (Cecilia Rojas)

Torreón, Coahuila

Una aparición escénica inusual brindó "El Cabo" a sus seguidores laguneros, esta noche en el Teatro Nazas.

Robinson Díaz, originario de Colombia, quien ha participado en programas como "El Señor de los Cielos" o "El Cártel de los Sapos", salió por la puerta de emergencia del lado izquierdo en medio de una humareda.

Y por supuesto, custodiado por sus "guarros", ya que un capo de su nivel, solamente podría haber hecho ese tipo de entrada triunfal, soltando billetes.

"Mi mamá que es muy religiosa, me dijo que le trajera algo de acá. Le voy a llevar ese Cristo que está en el cerrro, el de Las Noas".

Tras pasar y saludar a un grupo de espectadores, que hasta se tomaron la foto con él, subió a escena, ataviado con unos pants muy combinaditos, en blanco y negro, con colores invertidos en las piezas tanto de arriba, como de abajo.

Así mismo, su sombrero de hombre misterioso y peligroso, su cadena de chapa de oro, o de oro tal vez, que luego regaló entre el público.

Desde los asientos del teatro, se dejaban oír algunos "Te amo Cabo", o "Hazme un hijo". Y "El Cabo", impávido, no contestó casi nada de lo que le gritaron.

Pidió su whiskey. Comenzó a platicar desde este personaje que de alguna forma parodia ese mundo que tememos y que nos puede llegar a atraer al mismo tiempo: el del narco.

Esto a través de un acercamiento distinto, lejos del miedo, quizás de la ambición, donde a final de cuentas, ese que porta un arma, ese que es cruel y despiadado, es un ser humano también a pesar de todo.

Su papel es bastante divertido y la audiencia lo confirmó. Como artista respetable, agradeció a Torreón la recepción cálida, en medio de aplausos.

Subió a la señora Lourdes, que estaba en la primera fila, a bailar con él, luego de ardua labor de convencimiento. Ella briló en escena. La recompensó con unos billetotes, dólares, para que se pagara unas clases de baile.

Luego pidió la presencia de otra fémina y no fue una, sino tres las que subieron al escenario, ganando una la cadena dorada de "El Cabo". A las demás les dio para que se "compraran calzones".

"Mi mamá que es muy religiosa, me dijo que le trajera algo de acá. Le voy a llevar ese Cristo que está en el cerrro, el de Las Noas", comentó entre las risas de los asistentes.

"El Cabo" estuvo bromenado con la noticia de su presunta muerte.

Fue una noche divertida para quienes acudieron al Nazas, en medio de un clima fresco, favorable, para poder soportar este humor que sin dudas, también conjura un poco los dolores que se han sufrido en esta ciudad.