Deja a Chabelo y va al teatro con López Tarso

Xavier López pondrá en práctica sus estudios de actuación y regresará a las tablas para interpretar el papel de Cristóbal, acompañado del primer actor.

México

Dos trayectorias que rebasan los 60 años se cruzarán por primera vez, pues de la mano de Ignacio López Tarso, Xavier López Chabelo regresará al teatro con la obra Aeroplanos, que relata el encuentro de dos hombres  de la tercera edad que han sido amigos durante 70 años, en los que han compartido triunfos, pérdidas y los cambios inevitables.

Xavier dará vida a Cristóbal, un hombre que recordará junto a Paco (López Tarso) sus tiempos de victoria como futbolistas del Pachuca, interpretación que nada tiene que ver con la de Chabelo, el niño al que da vida desde hace más de 45 años y del que logra desprenderse “echando a andar las enseñanzas que tuve alguna vez cuando decidí dedicarme a esto y entonces estudié las materias inherentes a la profesión de actor”, declaró.

El amigo de todos los niños buscará “trascender” con dicho personaje, “hacer conciencia en el público de que estoy interpretando algo diferente a Chabelo, porque Chabelo sigue siendo una interpretación. No soy el niño que aparento, siempre es una actuación, pero con base en tantos años la gente me considera como tal. Yéndonos a la estricta verdad, nunca he sido un niño, ni empecé el personaje como niño, yo ya estaba crecidito”, argumentó.

“Hasta esto me ha permitido el público hacer”, dijo el actor que no trabajaba en teatro desde 2010, cuando presentó la puesta Si le das una galletita a un ratón, donde continuó con su personificación de Chabelo y se acompañó en escena de Mariana Azcárate.

Esta vez la invitación le llegó de Daniel Gómez-Casanova, joven productor que se ha posicionado con puestas como El cartero y Cuentas muertas, “me dio a leer la obra, me gustó y estoy ensayando”, dijo Xavier, que para no descuidar el programa En familia, alternará funciones con Manuel El Loco Valdés.

López Tarso espera que el público reciba bien la mancuerna que ha creado con el cómico, “hace muchos años nos reunimos en Un cuento de Navidad de Televisa, pero no teníamos escenas juntos ni nada, en realidad nunca habíamos trabajado juntos”, recordó el actor que ya ha ensayado sus líneas tanto con Chabelo como con El Loco:

“Los dos son muy divertidos, de modo que vamos a estar muy bien”, auguró entre risas.

La obra estará en la cartelera del Teatro Libanés a finales de mayo o principios de junio, mientras tanto se prepara el escenario convertido en garaje que albergará al dúo durante la hora y media que durará la función.

“Es una especie de bodega, yo vivo con mi nieto, Eduardo, un muchacho que es músico y toca la batería, ahí está la batería, ahí ensaya con su grupo musical, pero él no aparece en la obra. (Cristóbal y Paco) se divierten, recuerdan a sus mujeres, recuerdan su época de futbolistas. Yo tengo una rodilla lesionada y él (Cristóbal) se retiró temprano porque también tenía un problema de salud. Ahora se han quedado viudos”, adelantó López Tarso.

El escenario

La tarea de recrear el espacio donde transcurre la obra está a cargo de José Larroa-Fink, quien trasladará al escenario “elementos de añoranza: muebles, un teléfono, un baúl, un fonógrafo, taburetes, sillones… cosas que ya pasaron a ser parte de un garage, no de la cotidianidad de los protagonistas. Sus memorias se pasan a este espacio”, explicó el escenógrafo de la puesta.

El escenario se encuentra en proceso, “lo que tenemos ahora es el 3D, en semana y media estaremos montando”, aseguró Larroa-Fink, quien junto con su equipo, en el proceso de creación buscó “una casona de la colonia Roma y le metimos toda la estética de un garage abandonado, por la edad del protagonista y todo el afecto de que lo utilizan como bodega y como lugar de ensayos de la banda de rock del nieto. Lo que necesitábamos era meter al público dentro del escenario”.